Imagen aérea de Plasotec, situada junto a Molteplás, ambas del Grupo Mecacontrol.
Plasotec (Plásticos Soplados Técnicos S.A.) ha confirmado con su propia experiencia que no todas las empresas que entran en el Juzgado de lo Mercantil acaban en la liquidación y el despido de sus plantillas. Después de más de un año enfrascada en un concurso de acreedores, la dirección de esta industria, ubicada en el polígono de Villalonquéjar y propiedad del Grupo Mecacontrol, confirmó ayer que han levantado la situación de concurso gracias al apoyo del 78,08% de sus acreedores.
Este porcentaje, según explican desde la dirección, significa un respaldo mayoritario a la gestión y continuidad de esta industria por parte de sus principales proveedores y clientes, entre otros. El apoyo se materializó el pasado viernes, 5 de febrero, en la junta de acreedores, donde acudieron el 86,40% de los afectados.
Plasotec acudió al juzgado para presentar concurso voluntario el 22 de diciembre de 2008, tras intentar infructuosamente el apoyo de diversas entidades financieras. En aquel entonces, y según se recogió en estas páginas, la dirección ya expresaba su «voluntad de seguir luchando denodadamente por sacar adelante nuestra empresa».
Tras el importante paso dado, la dirección del Grupo Mecacontrol ha confirmado su apuesta por Burgos y por las plantas que tiene en el polígono de Villalonquéjar. Así, por lo que respecta a Plasotec, especializada en la construcción de canalización para fibra óptica y saneamiento, se garantiza la continuidad de los 32 puestos de trabajo, aunque se mantendrá el expediente de regulación temporal actualmente vigente que afecta a 22 trabajadores.
La otra industria de Mecacontrol, Molteplás, centrada en la automoción, sigue en concurso de acreedores aunque, aseguran, se está aplicando la misma fórmula para sortear en el corto plazo esta situación con todas las garantías.