La Concejalía de Licencias y Servicios continúa poniendo coto al riesgo latente que implica el abandono de numerosos inmuebles en diferentes coordenadas de la ciudad, una situación que se ha acentuado en los últimos años como consecuencia del frenazo del sector inmobiliario.
La próxima actuación que el Ayuntamiento acometerá por la vía subsidiaria será el derribo del número 12 de la calle Santa Dorotea, que se realizará después de haber emplazado a la propiedad a que afianzara la estabilidad de un bloque que amenaza ruina y que ya obligó a una intervención de Bomberos. Al no acatar la propiedad la orden, ha sido el Consistorio quien ha encargado el derribo, cuyo coste será posteriormente repercutido a los dueños del inmueble.
También se les pasará la factura del realojo temporal al que se van a ver abocados los residentes en el número 14 de la misma calle que, al ser colindante y por motivos de seguridad, debe ser clausurado durante «unos días», tal y como confirma Dolores Calleja, titular del área de Licencias.
Pero los dueños del 12 de Santa Dorotea no van a ser los únicos que vean el lunes cómo se derriba su propiedad y después se les pasa el coste de la obra por no haber atendido los requerimientos municipales, siempre basados en el cumplimiento de las ordenanzas que velan por la seguridad ciudadana.
En la calle San Juan número 3 se procederá también a tumbar unas antiguas «construcciones que no cumplen las condiciones mínimas ni de seguridad ni de salubridad» y que se encuentran ubicadas en los patios interiores del citado portal.