«Mostramos una gran coincidencia en el planteamiento». He ahí el motivo por el que el equipo de Gobierno ha decidido recoger el guante lanzado por el recién creado "movimiento municipal por la liberalización de la autopista AP-I" y ha decidido sumarse a la plataforma. Así lo explicó ayer el viceportavoz municipal, Ángel Ibáñez, que consideró la iniciativa como «favorable» y añadió que la ciudad de Burgos «acudirá a cuantas reuniones se convoquen».
De momento, la primera cita está marcada el día 20 de febrero en el Ayuntamiento de Atapuerca. A ella estarán llamados todos los ayuntamientos de municipios del entorno de la Nacional I, carretera que, debido a la intensidad de tráfico, a la gran presencia de transportes pesados y al mal estado de su firme, se ha convertido en una ratonera que se cobra una media de una víctima mortal por mes.
Burgos se suma así a Atapuerca, Olmos de Atapuerca, Cardeñuela Riopico, Fresno de Rodilla, Monasterio de Rodilla, Quintanapalla y Rubena, que son los municipios "fundacionales".
Lo que estudiará el equipo de Gobierno es el procedimiento que deberá seguir para que el Ayuntamiento capitalino se sume a la plataforma como tal, cuestión para la que se ha solicitado «asesoramiento técnico». Además, continuó Ibáñez, «hablaremos con la oposición porque no creemos que esto sea una cuestión de matices políticos».
La plataforma considera que la situación actual de la N-I es insostenible y requiere de la liberalización de la autopista, puesto que cualquier otra opción será «simplemente una dilación».