Los baches de la N-I generados por el hielo, la sal y las cuchillas quitanieves no son algo anecdótico que se limite a una incomodidad para los conductores. Sus consecuencias van más allá hasta convertirse en un verdadero problema de seguridad vial, y consciente de ello la Demarcación de Carreteras del Estado en Burgos, organismo dependiente del Ministerio de Fomento, está tomando cartas en el asunto. Urgen las reparaciones inmediatas pero también busca soluciones para adoptar una solución global lo antes posible.
La Subdelegación del Gobierno reforzó en la jornada de ayer el parcheo de los socavones concentrados en el tramo que discurre entre Monasterio de Rodilla y Cubo de Bureba. Según fuentes de la propia Subdelegación, un operativo compuesto por 17 personas trabajaba en horario de mañana y tarde para intentar paliar los enormes agujeros del asfalto.
Su tarea comenzó a finales de la semana pasada, cuando el problema de los baches se hizo evidente y fue tratado en una reunión de los responsables de Carreteras. Desde entonces, y aprovechando la disminución de precipitaciones y la subida de temperaturas, los trabajos se han ido intensificando.
Pese a todo, las tareas son todavía poco menos que artesanales, pues las condiciones climatológicas solo permiten el bacheado en frío. Los materiales que se depositan sirven como solución provisional y evitan las decenas de reventones de ruedas que se han sucedido en las últimas semanas, pero no son el arreglo definitivo.
Distintos expertos en la materia consultados coinciden en que si regresan las lluvias y las fuertes heladas ese asfalto en frío se levantará, repitiendo el problema. Por ello la única salida es el reasfaltado integral. El mayor impedimento es que en la actualidad las plantas de aglomerado se encuentran paradas y en fase de mantenimiento aprovechando la época más fría del año. Técnicos de Carreteras están intentando ponerse en contacto con ellas para adelantar su reapertura, pero aún no hay garantías de que sea posible.
Cuando suceda, además, Fomento tendrá que habilitar un crédito extraordinario para un gasto que va más allá de las tareas ordinarias de mantenimiento, encargadas a una empresa contratista.
Reventones en la ciudad. Aunque concentra los socavones más espectaculares, la N-I no es ni mucho menos la única vía con problemas en el asfalto. La A-1 también ha padecido los efectos del crudo invierno, así como el acceso a Villalonquéjar desde la autovía de León, y se han vivido percances en tramo urbano. Ayer por la tarde, a la altura del número 174 de la calle Vitoria, un automovilista vivió un reventón. Una dotación de Bomberos acudió a tapar el socavón, en plena calzada.