A comienzos del mes de diciembre el Ministerio de Fomento confirmaba la inyección de liquidez en favor de las empresas adjudicatarias de las distintas obras de mejora de las autovías de primera generación, un paquete de mejoras multimillonario en el que está incluida la A-1 en el tramo comprendido entre las faldas de Somosierra y Burgos.
Tras meses de negociaciones con las constructoras a las que la crisis económica ahogaba por falta de financiación, una serie de medidas en la Ley de Presupuestos del Estado para 2010 trataba de incentivar las obras para que por fin pudieran comenzar en 2010. Los contratos llevaban firmados desde 2007 y las obras tenían que haber comenzado en 2008 pero primero la tramitación administrativa y después la falta de fluidez del crédito obligaban a tomar una decisión de este tipo. Pero parece que la iniciativa ha dado resultado.
En esta última semana el Boletín Oficial del Estado empezó publicando los primeros proyectos de actuación en la provincia de Segovia, siguió con otras obras menores en la zona de Aranda de Duero y acabó en el día de ayer anunciando mejoras tan notables como la mejora de los enlaces de Pardilla (casi 18 millones de euros) y las siempre peligrosas curvas de Cogollos (24,8 millones). Quién sabe si hoy también habrá buenas noticias.
Además de los proyectos mencionados, también se somete a información pública la relación de bienes afectados por otros proyectos en los municipios burgaleses del propio Cogollos, Madrigalejo del Monte, Revillarruz, Saldaña de Burgos, Sarracín, Valdorros, Quintanilla de la Mata, Bahabón de Esgueva, Fontioso y Santibáñez de Esgueva.
Y se anuncia el levantamiento de actas previas de los proyectos ya aprobados en los Ayuntamientos de Pardilla (1 de febrero), Gumiel de Izán (3), Oquillas (4), Bahabón (4), Villamayor de los Montes (5), Lerma (5) y Villalmanzo (8).
Con este impulso, parece probable que la esperada remodelación integral de la Autovía del Norte pueda dar comienzo a lo largo de los próximos meses tal y como había aventurado recientemente la subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio.
Las obras incluyen, además de la corrección de enlaces, zonas de curvas o mal peraltadas, una nueva entrada a la circunvalación de la capital junto al peaje de Castañares.
Las empresas concesionarias, una unión formada por Valoriza y Europistas, lograron llevarse una adjudicación prevista para 20 años contados a partir de 2007. Durante todo este periodo además de llevar a cabo las mejoras se encargarán de la conservación de la carretera. A cambio, el Estado les garantizará ingresos mediante la fórmula del peaje en sombra: las arcas públicas son las que pagan en función del número de usuarios de la vía.