El accidente más espectacular registrado en el túnel de Islas Baleares desde su apertura, en diciembre de 2006, se saldó con un conductor herido tras volcar el turismo en el que viajaba. Según las explicaciones que facilitó a los servicios de emergencia, F. J.G., de 58 años, sufrió un despiste cuando iba a entrar en el pasadizo y chocó contra uno de los muros laterales para después irse hacia el lado contrario.
El siniestro se produjo a las 20 horas de ayer. La Policía Local cortó de inmediato los 2 sentidos del túnel durante unos 45 minutos. No hubo retenciones, dada la posibilidad de circular por la rotonda con la escultura de Félix Rodríguez de la Fuente, aunque sí circulación lenta por la curiosidad de los conductores.
Aunque los mensajes iniciales recibidos por el Servicio de Emergencias 112 Castilla y León aseguraban que había varias personas atrapadas dentro del coche, enseguida se aclaró que solo estaba el conductor, al que sacaron del coche entre varios ciudadanos y los bomberos de Burgos, que le inmovilizaron hasta la llegada de los sanitarios de Sacyl. Estaba consciente y orientado, ya que pidió que le recuperasen un maletín y un paraguas. Además, un bombero rescató una bandeja de pasteles que también sobrevivió al golpe.
En camilla y con un collarín, fue transportado a la ambulancia y de ahí al Hospital General Yagüe de Burgos. Retirado el vehículo, quedó restablecida la circulación en ambos sentidos.
Algunos testigos y curiosos se quejaron de las estrecheces del túnel, sobre todo cuando circula algún vehículo pesado. De hecho, en los muros laterales se pueden ver las señales de su paso. Según la información de la web municipal, tiene una longitud de 437,7 metros y 2 carriles de 3,5 metros (1 por sentido) y un ancho total entre pantallas de 8,30 metros.