Uno de principales indicadores económicos es el consumo de energía y éste descendió el año pasado por debajo de la media nacional, según los datos que maneja la Agencia Provincial de la Energía de Burgos (Agenbur). El descenso en el consumo energético, como consecuencia de la crisis económica y una menor actividad industrial, refleja que la situación económica no fue buena el año pasado y, previsiblemente, tampoco lo será este. Según Agenbur, el año pasado el consumo de energía registró en Burgos un descenso del 8 por ciento, cuando la media nacional fue de un 5 por ciento.
«Si las fábricas se paran o reducen actividad y el transporte entre industrias también se reduce porque no hay demanda, como ocurrió el año pasado, son factores que influyen directamente en el consumo de energía», señala Ricardo Pizarro, gerente de Agenbur, quien asegura que el descenso en el consumo se ha registrado en todo los sectores, «tanto en edificios, como en industria y transporte».
En cuanto a los resultados de este año, no se conocerán hasta dentro de unos meses, Pizarro no se atreve a hacer ninguna valoración hasta tener los datos, pero considera que el consumo será «moderado» y en cuanto a las previsiones para 2010 señala que es difícil aventurar una tendencia, «aunque quiero pensar que al final del mismo se empiece a reactivar el consumo de energía», lo que significará que la actividad económica se ha recuperado.
En cualquier caso, ante una situación como la actual y con una energía que cada día cuesta más cara, Pizarro declara que lo que está claro es que a lo largo de 2010 se continuarán potenciando las medidas de ahorro y eficiencia energética desde las administraciones públicas, tal y como viene haciendo desde hace años la Diputación Provincial de Burgos, en colaboración con los ayuntamientos; la Junta de Castilla y León y el Gobierno central.
En relación a esas medidas, Pizarro destaca iniciativas como la puesta en marcha por la Federación de Asociaciones Empresariales (FAE) de Burgos para asesorar a las empresas en materia de ahorro y eficiencia energética, «porque al final tenemos que considerar la energía como otra materia prima en el proceso de producción de las industrias y si conseguimos que esa energía sea más barata o consumir menos estaremos incidiendo en la cuenta de resultados de las empresas», afirma Pizarro. Como los recursos energéticos continuará escalando en precios en los próximos años, tanto en energía eléctrica como térmica, Pizarro afirma que con las inversiones que se realicen ahora, para reducir el consumo u optimizar las tarifas actuales, se pueden lograr unos ahorros que luego las empresas los pueden reinvertir en otras cosas, «y en ese sentido es en el que se están trabajando desde las empresas», apunta el gerente de Agencia Provincial de la Energía.
Más petróleo, menos gas
En cuanto a las fuentes de aprovisionamiento energético de la provincia, lo más curioso de los datos recogidos por Agenbur es que la producción de petróleo, en la zona de la Lora, se incrementó el año pasado en un 17 por ciento, «que aunque es un dato marginal teniendo en cuenta el petróleo consumido en la provincia, representa un uno por ciento, pero no deja de ser significativo esa reactivación de la producción en esa zona», manifiesta Pizarro.
La producción de energía nuclear también aumentó durante ese mismo período en un 15 por ciento, mientras que la energía eólica se mantuvo en los niveles de años anteriores y la fotovoltaica experimentó un incremento de producción a partir de la proliferación de instalaciones autorizadas tras el Real Decreto de la Retribución del Régimen Especial. La única fuente de energía que disminuyó en 2008 fue la del gas.
La crisis económica también ha frenado la puesta en marcha de algunos proyectos relacionados con la producción energética.