José Ramón Torre, el hombre de 60 años que el pasado martes retuvo a la empleada de Cajacírculo durante casi cinco horas a punta de cuchillo, ingresó a última hora de esta mañana en prisión provisional, comunicada y sin fianza, según la orden dictada por el Juzgado de Guardia número 1 de Burgos.
José Ramón Torre tendrá que hacer frente a al menos dos cargos penales, uno por detención ilegal y otro por amenazas con uso de arma, en este caso un cuchillo. La acusación por detención ilegal contempla una pena de cárcel que oscila entre los cuatro y los seis años. Podría reducirse a mínimos en el caso de que la liberación se conceda en las primeras 72 horas del secuestro y siempre y cuando ésta se produzca de forma voluntaria, y no es el caso.
Por las amenazas con uso de arma la pena contemplada es de entre seis meses y dos años de cárcel, pero en este caso el Código Penal señala que si el secuestrador exige una condición para la liberación, la pena irá de un año a cinco años de prisión.
Torre no quería dinero, pero sí exigió la presencia de la cúpula judicial como condición para no agredir a la empleada secuestrada.
Según fuentes jurídicas consultadas por este periódico, el caso cuadra en el segundo supuesto, por lo que se podría enfrentar a una petición de penas que, sumadas, oscilarían entre los cinco y los once años de cárcel.