Bomberos del Parque de Burgos realizando un simulacro en el aeropuerto de Villafría.
La renovación del convenio de Bomberos entre el Ayuntamiento y la Diputación no discurre por lo que se entiende como el camino previsto entre dos administraciones que gobierna el mismo partido y que, habían anunciado, estaban dispuestas a alcanzar el consenso. La cuestión es que el parque de Burgos (al igual que los de Miranda y Aranda) se encargan de realizar las salidas a la provincia y, a cambio, reciben un dinero de la institución provincial.
Pero ese dinero (130.000 euros en el caso de Burgos) no cubre el coste de desplazar a los efectivos y hace meses que los tres ayuntamientos han manifestado la necesidad de revisar la cláusula económica para que no sean unos ciudadanos, los de Burgos, Aranda y Miranda, los que paguen por unos servicios que no reciben. Para evitar que el convenio se renovara automáticamente, el Consistorio capitalino lo denunció con tres meses de antelación, condición necesaria para abortar la renovación.
Ahora tocaba ponerse de acuerdo, pero la concejala de Seguridad Ciudadana, Gema Conde, manifiesta seguir «esperando» y estar «preocupada» por el mutismo de la Diputación, que solicitó información complementaria relacionada con la titularidad de las vías en las que se realizan esas intervenciones (porque de las estatales no tiene que responder Diputación) y el estudio de costes.
«La documentación que nos pidieron se la dimos hace un mes, pero aún no hemos tenido respuesta porque el convenio no se puede mantener en esos términos y expira a 31 de diciembre», continúa Conde.
Otras vías
Esta situación no es exclusiva de Burgos. En otras ciudades y territorios ya se ha librado la misma ‘batalla’ y se ha resuelto de diversas formas. En Palma de Mallorca, por ejemplo, los bomberos de la capital únicamente salen a la provincia si se trata de un caso grave. Antes lo hacían siempre, pero ante una situación idéntica a la que ahora se plantea en Burgos, se tomó esa determinación, que tiene unos riesgos a la hora de despejar qué es grave y qué no.
Otro ejemplo es Salamanca, donde la Diputación privatizó el servicio de Bomberos en la provincia, al igual que lo hiciera la Xunta gallega en la comunidad vecina.
Conforme pasa el tiempo y el acuerdo no se vislumbra, lo que están empezando a meditar en el Ayuntamiento es qué hacer si a uno de enero el convenio se rompe y no hay un nuevo acuerdo. «Entonces lo estudiaremos, pero no quiero ni pensar que quieran (la Diputación) obligar al Ayuntamiento de Burgos a pedir a los bomberos que no salgan a la provincia a atender emergencias». Quedan 40 días para evitar un conflicto y responder al qué pasará si no hay pacto.