Por tercera vez en poco más de un año la noche burgalesa ha sido el escenario de un trágico suceso con un joven como protagonista. En este caso se trata de Aitor del Álamo Tovar, de 20 años, que falleció en la noche del domingo tras haber mediado en una pelea en la zona de copas de Bernardas, si bien los hechos tuvieron lugar en la madrugada del sábado. Al parecer, falleció por un hematoma sutural (hemorragia aguda en el cerebro), según ha podido saber este periódico. Sin embargo, falta por determinar la causa exacta que se lo produjo.
Como consecuencia de la triste muerte, la Policía Nacional detuvo el domingo a dos jóvenes de nacionalidad rumana que participaron en la trifulca en la que se vio involucrado el fallecido. Y ambos ingresaron ayer por la tarde en prisión por orden judicial. La subdelegada del Gobierno, Berta Tricio, declaró que se trata de dos mayores de edad y que no tienen antecedentes penales.
Sobre la posibilidad de que pudieran llevarse a cabo nuevas detenciones en las próximas horas, Tricio no pudo asegurarlo, por lo que hizo un llamamiento a la «prudencia» ante la complejidad del caso. Además, subrayó la necesidad de «ser cautelosos en determinar el origen de la muerte».
Al parecer, la noche del viernes, Aitor del Álamo salió con un par de amigos y hacia las 21 horas se produjo una discusión entre ellos en una zona no determinada. Como consecuencia de esta riña, sufrió algunos arañazos y una contusión en el pómulo. Poco después uno de los jóvenes se marchó y se produjo una nueva discusión entre Aitor y el otro amigo. En este caso la riña no tuvo más trascendencia, pero Aitor se fue solo a la zona de copas de Las Bernardas.
A LAS 2 DE LA MAÑANA. Fue en esta zona donde, hacia las 2 horas de la mañana, el joven trató de intermediar en una nueva pelea que tres jóvenes estaban manteniendo fuera de un bar. Es entonces cuando agentes de la Policía Nacional acudieron a las Bernardas, avisados de una reyerta. «Se filia a las personas que se encuentran allí y se sabe que el fallecido también estaba en ese momento en el lugar, pero por ahora no hay una relación causa-efecto entre esa pelea y la muerte. No hay constancia de que participase de la pelea», aseguró ayer la subdelegada Berta Tricio. De hecho, Aitor declaró que no le habían hecho nada y no pidió asistencia médica ni denunció nada. Se fue a su casa.
A partir de ese momento y hasta el sábado, cuando la Policía tuvo conocimiento de que el joven había ingresado en el Hospital General Yagüe en estado de coma, no se volvió a tener noticias de ningún otro altercado.
Pero a raíz del ingreso en el hospital de Aitor, y su posterior fallecimiento, la Policía comenzó la investigación para tratar de determinar las causas de los arañazos y el hematoma en el pómulo del joven. Entonces se tomó declaración a seis o siete personas, procediendo finalmente a la detención de dos. A este respecto, Tricio dejó claro ayer que en ningún momento se utilizaron armas blancas e insistió en que la investigación continúa para tratar de esclarecer los hechos.
¿CIUDAD SEGURA? Respecto a si considera que este suceso pone en entredicho que Burgos sea una ciudad segura, la subdelegada fue tajante al asegurar que «sí es segura. A los dos minutos del aviso de la reyerta nos presentamos en el lugar, lo que pone de relieve que estamos en las zonas donde los jóvenes están. Es nuestra preocupación y vamos a seguir haciéndolo. Y creo que nuestra presencia evita en muchas ocasiones que puedan suceder cosas».
Además, Tricio -que lamentó el fallecimiento de este joven de 20 años- volvió a apelar al sentido común de los jóvenes. «Hay que abordar las cosas con tranquilidad, en el marco del diálogo y no liarse a golpes, a patadas o a empujones cada vez que hay una cosa que te frustra. Nosotros vamos a seguir estando donde los jóvenes están porque creemos que es imprescindible», concluyó la subdelegada del Gobierno.