A lo largo de la próxima semana, en un día aún por concretar, la margen derecha de la calle San Lesmes dejará de sufrir el paso constante de vehículos. El lado más cercano a la antigua muralla de la ciudad quedará peatonalizado aunque durante unos meses los viandantes no podrán disfrutar de esa zona en plenitud porque habrá que hacer obras.
Siguiendo el calendario marcado por los responsables municipales para las obras financiadas con cargo a los fondos estatales del "Plan E", el mes de agosto comenzará con un único carril de circulación en San Lesmes. Será el que discurre junto a la biblioteca (ahora está cortado por obras), por el que los coches solo podrán dirigirse desde la plaza de España hacia la calle Vitoria. El sentido contrario queda definitivamente anulado, pues en la acera de enfrente el espacio estará reservado para los peatones. Por el momento su paso quedará restringido a la actual acera para poder picar lo que ahora es calzada, pero cuando todo el nuevo pavimento quede extendido se convertirá en territorio exclusivo libre de vehículos.
El concejal de Fomento, Javier Lacalle, confirma que «estamos cumpliendo escrupulosamente los plazos marcados» y que por tanto la reapertura de un lado de San Lesmes y la definitiva peatonalización del otro coincidirá con el corte al tráfico de la Avenida del Arlanzón.
Esto ocurrirá unos días después, durante la primera semana de agosto, pero Lacalle por el momento solo avanza que no será el lunes día 3 para evitar los efectos perjudiciales para el tráfico (aun siendo agosto, es comienzo de semana y primer día laborable del mes). El cierre de una de las arterias claves para la circulación de la capital viene obligado por la sustitución de los forjados de la calle Gran Teatro, que en sus primeras fases ya están terminados pero que exigen llegar hasta el río Arlanzón para darlos por finalizados.
Reordenar los autobuses
El corte de la Avenida del Arlanzón conlleva importante cambios en las líneas de autobuses que recorren el corazón de la ciudad. La cabecera de la más importante de ellas, la línea 1 de Gamonal, se trasladará desde su ubicación actual hasta Gran Teatro, donde se están construyendo marquesinas para acoger también la salida de las líneas 8 (Villafría) y 10 (Eladio Perlado). Todas ellas darán la vuelta en Gran Teatro sin entrar tanto hasta el centro como lo hacían hasta ahora pero en un lugar que el concejal de Movilidad, Esteban Rebollo, defiende por su «mayor comodidad». El cierre de la Avenida del Arlanzón exigirá también el desplazamiento de las líneas 45 (Carretera de Arcos-Eladio Perlado) y 80 (Estación de Trenes-Universidad) que circularán por la margen izquierda del río pegados al Museo de la Evolución.