La instalación será similar a que ya existe en algunos tramos de estas vías.
Siete años después de que proyectase su primera instalación masiva de cámaras, paneles informativos y estaciones meteorológicas en Burgos, la Dirección General de Tráfico volverá a realizar una inversión similar en tres vías de gran capacidad a su paso por la provincia. Está englobado dentro de un concurso que afecta a otras cuatro provincias de Castilla y León y en el que se invertirán 4,3 millones de euros (sin IVA), según el presupuesto base de licitación de la obra. Su adjudicación esta prevista para después del verano y tiene un plazo de ejecución de nueve meses.
La ampliación de sistemas de gestión del tráfico en las autovías A-1 (Norte), A-6 (Noroeste), A-62 (Castilla), A-231 (León) y en la N-1 conllevará la colocación en Burgos de cinco nuevos aparatos de captura de imagen para el circuito cerrado de televisión que se maneja desde el Centro de Gestión de Tráfico de Valladolid.
Estarán en los kilómetros 278,200 (Briviesca); 302, 600 (Pancorbo) y 309 (Ameyugo) de la N-I; en el 202,500 de la A-1 (Lerma), y en el 20,300 de la A-62 (frente a una escombrera cercana a Estépar). En esta autovía se colocarán también estaciones meteorológicas a la altura de los puntos kilométricos 25,300 y 43,700; cerca de las poblaciones de Celada del Camino y Villodrigo, respectivamente.
Los paneles alfanuméricos son empleados por la DGT para emitir mensajes variables de aviso sobre incidencias en la carretera, posibles desvíos, y prohibiciones o campañas de concienciación; pero también para colocar radares fijos. Pese a que se avisan metros antes con grandes carteles azules pero, son una fuente inagotable de sanciones. Los nuevos emplazamientos elegidos están en el kilómetro 250,900 de la N-I (sentido Madrid), en el 180,800; 214 y 186 de la A-1: y en el 18; 21,500; 32 y 42 de la A-62.
El proyecto, firmado por los ingenieros Servando Pino Díaz y Luis Ángel Lorente Ruiz, está datado en julio en 2007 pero salió a concurso el pasado 13 de junio y hasta agosto no está prevista la apertura de las ofertas. Incluye también decenas de estaciones de toma de datos (ETD) y equipos multifuncionales inteligentes remotos (ERU).
MÁS TEMIBLE QUE EL RADAR. El concurso incluye dos mejoras que otorgan puntos. La primera consiste en la adecuación de las barreras de seguridad, con modelos homologados para la protección de los motoristas en sustitución de los dañinos quitamiedos actuales.
La segunda, aunque no afecta a Burgos, puede convertirse en un elemento más temido que el radar. Consiste en la instalación de un sistema de tiempos de recorrido en el tramo de la A-6 que va desde Benavente hasta la entrada de la autopista de peaje AP-6. Integrado por cámaras de captación infrarroja, permite extraer los dígitos de la matrícula y transmitirlos al Centro de Gestión de Tráfico y, lo que es más importante y novedoso, poder tratar allí datos sobre el recorrido medio individualizado de cada vehículo.
Esto es, calcular la velocidad de cada conductor entre 2 puntos. El método se prueba desde hace años pero sin que la Dirección General de Tráfico ni el Servicio Catalán de Tráfico se decidan a utilizarlo para multar, al parecer por cuestiones jurídicas, con informes contradictorios sobre la legalidad de las sanciones así impuestas.