El Partido Popular respalda totalmente los cambios que se producirán en la universidad a partir del curso 2010-2011 derivados del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), también conocido como Plan Bolonia, al considerar que es «una apuesta de futuro», según señaló ayer el presidente del Consejo Escolar, Juan Carlos Rodríguez Santillana, durante una charla organizada por la Vicesecretaría de Política Sectorial de esta formación política.
En opinión de Rodríguez Santillana, el nuevo diseño de los estudios universitarios es positivo en su conjunto. «Ninguno de los países que en su momento firmó el acuerdo de Bolonia se ha desenganchado de él. De los 29 países que lo respaldaron en su momento, se ha pasado a 46. Nadie quiere estar fuera de este proceso, aunque pueda tener algunos inconvenientes. Globalmente es una apuesta de futuro. Ningún país se ha echado atrás en ninguno de sus aspectos», señaló.
El presidente del Consejo Escolar de Castilla y León rechazó la falta de información sobre los cambios que denuncian los alumnos y criticó el cariz que han tomado las movilizaciones en algunas universidades. «Todo el proceso está marcado temporalmente y las universidades, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, las comunidades autónomas y la Unión Europea han facilitado los detalles. El proceso está claro, cuantificado y es totalmente transparente. Además, es abierto y flexible para que cada país pueda adaptarlo a sus necesidades», añadió.
Además rechazó que los cambios supongan la "mercantilización" de la universidad como también denuncian los alumnos y aseguró que el objetivo es acercar la formación a las necesidades de las empresas. «El dinero de los ciudadanos debe ser utilizado de la forma más razonable y rentable posible. No se puede admitir que salgan titulados con conocimientos al margen de lo que la sociedad requiere o que los contenidos sean diferentes a lo que se demandan».
Juan Carlos Rodríguez Santillana añadió que no van a desaparecer algunas titulaciones en aras de la rentabilidad. «Cada comunidad autónoma o ca da universidad podrá decidir que no sea sensato ofertar algunas carreras, pero siempre será en función de la falta de demanda. En algunas titulaciones no se matriculan los alumnos. La sociedad tiene sus preferencias, pero no se debe al proceso de Bolonia», sentenció.