Intentó extorsionar a 2 dentistas de la capital burgalesa de una manera tan burda que la Policía descartó de primeras que tras esas amenazas pudiera encontrarse la banda terrorista ETA. Poco después, averiguaron que actuó movido por la enfermedad que padece, una ludopatía que le ha llevado a poner en riesgo su patrimonio, su trabajo, su matrimonio... La misma que ha influido en la reducción de su condena, pactada entre las partes, que será de 2 años de prisión si hoy se ratifica el escrito de conformidad en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Burgos.
El abogado defensor de E.S.B., de 39 años, y la Fiscalía han presentado un escrito de conformidad en el que se reconocen los hechos como un delito continuado de amenazas, con la atenuante del trastorno que padece desde hace 20 años y que afecta de forma leve a su capacidad de obrar. Según se detalla, padece una ludopatía, con antecedentes de abuso del alcohol y la cocaína; que en su evolución le ha llevado a jugar cada vez más.
Los hechos ocurrieron hace poco más de un año. El 1 de febrero de 2008, echó al buzón de una consulta odontológica del inicio de la calle Santander una carta sin sello y sin remitente. El nombre del titular de la clínica era el correcto pero no así la dirección. La nota del interior exigía 20.000 euros «para evitar ser objeto de acciones contra su persona, familia o bienes», se detalla en el acuerdo. Sin embargo, el texto no se parecía en nada a habitualmente empleados por los etarras para sus chantajes y además contenía clamorosas faltas de ortografía. Por ejemplo, en uno de los párrafos aludía a que la cantidad «será inclementada...»
4 días después, el presunto autor de la misiva telefoneó para concertar los detalles. Sin embargo, no consiguió su propósito con este dentista, ni tampoco con otro cuya consulta está ubicada al final de la calle Vitoria y al que después de hacerle llegar el mismo texto le llamó hasta en 4 ocasiones. «La rápida y eficaz actuación policial», según consta en el escrito de conformidad, permitió su detención y puesta a disposición judicial. Aquella fue llevada por la Comisaría de Burgos en colaboración con el Grupo de Secuestros de la UDEV Central de Madrid.
E.S.B. se encuentra en tratamiento y no ingresará en prisión. Los denunciantes han renunciado a ser indemnizados. La causa debía haber sido juzgada por un tribunal popular, ya que el delito de amenazas se encuentra entre los relacionados por la Ley del Jurado, pero el acuerdo alcanzado entre las partes evitará la formación del mismo.