Es una carretera nacional y está peor que la mayoría de las comarcales. Forma parte de un eje de conexión internacional por el que discurren diariamente cientos de vehículos pesados y miles de turismos ligeros. Lleva el número 1 entre las radiales que vertebran España y sin embargo su estado de conservación es, literalmente, un peligro público.
La falta de conservación en la N-I, agravada en los últimos meses por la dureza del invierno, ha convertido al tramo entre Burgos y Pancorbo en una trampa para los conductores que se atreven a adentrarse en ella. La presencia de una autopista de peaje que discurre paralela a ella supone la única alternativa, y el que no pague no tiene garantizada la seguridad en la circulación.
Hay decenas de socavones repartidos por todo el trazado, principalmente en los 40 kilómetros que median entre Quintanapalla y Santa María Ribarredonda y concentrados de forma aún más notable en las cercanías de Prádanos de Bureba, en el cruce de Briviesca, Grisaleña o Cubo de Bureba.
El recorrido por la zona permite descubrir agujeros de 10 centímetros de profundidad y de dos metros de longitud, capaces de reventar cualquier llanta. Al riesgo de desperfecto en el vehículo, o de la mercancía en el caso de los camiones, se suma el susto que se lleva el conductor y el riesgo evidente de siniestro.
Los baches se convierten en motivo de comentario a lo largo de las gasolineras y establecimientos que salpican el recorrido. Los camioneros, con tanto mundo recorrido, no dan crédito al estado de una vía que utilizan para ahorrarse unos euros. Quienes desconocen la situación preguntan cuándo van a liberar la autopista, sugieren rebajas en las tarifas de la AP-1 y se sorprenden de que el desdoblamiento de la carretera nacional sea solo una promesa, prevista en el próximo Plan de Infraestructuras del Gobierno, para no se sabe cuándo. También los vecinos de las localidades del entorno lo denuncian y señalan que el problema viene de largo aunque se ha agravado recientemente con los fríos y los hielos.
La explicación oficial
En esto coincide la subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, que admite como causa principal del deterioro del asfalto «la dura campaña de vialidad invernal», por «la sal y el paso de quitanieves con cuchillas». Tricio explica que la empresa de mantenimiento contratada por Fomento está trabajando en el bacheado y anuncia «una especial atención» al respecto, que se concretaría en los meses de buen tiempo mediante «una reparación en profundidad».
Hasta entonces, conduzcan con cuidado.