Al Ayuntamiento de Burgos se le ha echado el calendario encima y no podrá poner en macha la nueva red de autobuses urbanos hasta el mes de marzo, lo que supone tres meses de retraso sobre la fecha anunciada (1 de enero).
El concejal de Accesibilidad, Movilidad y Transportes, Diego Fernández Malvido, reconoció ayer que no les ha dado tiempo a concluir todos los trabajos necesarios para que las nuevas líneas puedan funcionar de manera efectiva y con plenas garantías.
Así, el edil del PP destacó que es preciso instalar nuevas marquesinas, realizar una señalización adecuada de las paradas y una reestructuración de las calles a fin de reservar el espacio para los autobuses. Igualmente destacó que es necesario esperar a la aprobación de los presupuestos municipales de 2009 para contratar al nuevo personal. El Servicio necesitará cinco conductores más para garantizar que no haya problemas de retrasos en las líneas.
Por último, Malvido subrayó que se lanzará una campaña informativa para que los ciudadanos no tengan dudas o problemas cuando comience a funcionar la nueva red.
Bus a la estación
Por lo que respecta a la línea de autobuses que se ha puesto en marcha para unir el centro de la ciudad con la nueva estación de tren, en sus 30 viajes diarios ha llevado una media de 330 personas.