Los vecinos del número 19 de la avenida de Castilla y León se encontraron ayer prácticamente todas las paredes del portal ensuciadas con una serie de pintadas, supuestamente firmadas por el grupo radical izquierdista Resaca Castellana, en apoyo de uno de sus miembros y del colectivo de presos de la banda terrorista ETA.
El acto vandálico suscitó reacciones de incredulidad e indignación entre los residentes, que no acertaban a explicarse el motivo de la elección de su bloque. Casual o no, alguien decidió usurpar este espacio para reclamar la libertad de David J.G., que cumple una segunda pena de internamiento en un centro de menores -la más grave que se puede aplicar a quienes no han cumplido los 18 años- por participar en otra paliza colectiva, marca de la casa de un grupúsculo que nació con el pretexto de formar una peña futbolística y ha derivado en una panda de violentos radicales.