«Sangre por sangre», este es el mensaje que se podía leer ayer por la mañana en la única luna que quedó intacta de la cafetería Olimpia, situada en el edificio Villa Pilar 4 de la calle Vitoria. Pasaban las cuatro de la mañana cuando un grupo de jóvenes de ideología radical, según citan algunos testigos, la emprendió contra las lunas de la céntrica chocolatería dejándolas totalmente inservibles. Para conseguir tal efecto, y ante el grosor del cristal, los atacantes hicieron uso de mobiliario urbano, consistente en una rejilla de alcantarillado y un alcorque de la hilera de árboles situados en la zona ajardinada próxima al lugar de los hechos.
Los sucesos, perpetrados según fuentes oficiosas por grupos de la izquierda más radical, podrían estar vinculados con la manifestación que se desarrolló el pasado sábado 13 de septiembre a cargo de un centenar de afiliados y simpatizantes del partido Democracia Nacional.
Fin de semana movido
Aunque las fuerzas de seguridad estaban en alerta ante la posibilidad de desórdenes, actos vandálicos y enfrentamientos entre grupos ultra desde la misma noche del viernes 12 de septiembre, la capital no se ha librado de estos ataques, que, como casi siempre han tenido como consecuencia desperfectos en el mobiliario urbano.
Contenedores quemados en el barrio del G-3, neumáticos ardiendo en las vías del tren, cajeros de entidades financieras calcinados e incluso lanzamiento de cócteles molotov contra edificios institucionales, son algunas de las estampas con las que ha amanecido la capital este fin de semana. A pesar de la decena de patrullas de la Policía Nacional que han estado vigilando la zona centro de la ciudad durante estos días, los radicales han vuelto, como siempre, a hacer de las suyas.