Los estudiantes de la Universidad de Michigan junto a la vicerrectora de Relaciones Internacionales y los coordinadores del programa en Burgos y EEUU.
Doscientos alumnos de la Western Michigan University han seguido a lo largo de diez años el curso de lengua y cultura española que oferta la Universidad de Burgos. El programa, que combina clases de lengua con Historia, Arte, talleres de cocina o visitas a los principales monumentos de la ciudad y provincia, se ha consolidado por su calidad y buenos resultados.
La institución académica burgalesa prepara una serie de actos conmemorativos de esta satisfactoria colaboración que se desarrollarán a lo largo de los próximos meses y que previsiblemente incluirán un concierto.
La vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación, Inés Praga, y la coordinadora del programa Lena Saladina Iglesias, recibieron ayer a los 21 estudiantes que realizarán el curso este año y a su profesor Michael Braun, que permanecerán en Burgos hasta mediados de septiembre.
Inés Praga subrayó la gran satisfacción que supone para la UBU la presencia de los estudiantes americanos. «La Universidad de Michigan ha confiado en la Universidad de Burgos y ha mantenido el programa. Es una gran satisfacción y supone nuestro afianzamiento como una universidad que es capaz de ofrecer un curso de lengua y cultura españolas con mucha profesionalidad».
Por su parte, el profesor de la Western Michigan University Michael Braun subrayó el éxito que tiene el programa y la necesidad de hacer una selección de los estudiantes debido a la gran demanda. Muchos de los alumnos que participan en el curso quieren ser profesores de español en un futuro, pero también les hay de otras carreras. «A los que quieren ser profesores de español se les nota enseguida que han estado en Burgos cuando vuelven a Michigan porque dan una clase y saben cómo explicar la cultura porque la han vivido. Al resto de alumnos el curso les sirve para ganar agilidad y no tener miedo a hablar».
La coordinadora del programa en la UBU, Lena Saladina Iglesias, recuerda que es un curso de alta exigencia al ser impartido por profesores especialistas. Durante los primeros meses de estancia se alojan en familias y en octubre se les da la opción de pasar a una residencia para que conozcan cómo es la convivencia entre universitarios españoles y también de otros países europeos que estudian aquí con una beca Erasmus.
Además de las clases diseñadas para ellos de Lengua, Historia Antigua, Medieval, Contemporánea, Arte, también asisten a talleres de música, danza, teatro, cine o comida, visitan los principales monumentos de la ciudad y provincia y viajan a otras provincias. Cuando empieza en curso académico pueden asistir a las clases normales de la UBU. «Es un curso académico reconocido. De cada asignatura tienen ejercicios y una prueba final con calificación. El programa se va reestructurando en función de las demandas, pero el balance es muy positivo».
En este sentido, la vicerrectora de Relaciones Internacionales propone incluir en el programa otros aspectos de la cultura española como la música o el cine.