El equipo de investigación de Atapuerca y el Instituto Ibermática de Innovación (i3B) impulsan una aplicación informática innovadora para gestionar la inmensa cantidad de datos que generan los fósiles descubiertos en los yacimientos de Atapuerca.
La herramienta, que recibe el nombre de 3COOR Data Base, es pionera porque permite almacenar y recuperar en cualquier momento toda la información obtenida durante el trabajo de campo en las excavaciones. El sistema se presentó en los yacimientos y contó con la presencia del presidente de Ibermática, José Luis Larrea; el director de i3B, Iñaki del Río; el codirector Eudald Carbonell, y el investigador responsable de las nuevas tecnologías en Atapuerca, Antoni Canals.
La incorporación de esta pionera solución supondrá un punto de inflexión en la investigación científica porque agilizará mucho los procesos eliminando completamente el papel, ya que se aplica un sistema informatizado de gestión del conocimiento arqueológico. Este sistema ha surgido de un proyecto I+D+i consistente en una base de datos relacional integrad por lo datos que hasta ahora ha recopilado el equipo de Eudald Carbonell que incluye la información que se obtiene directamente en el yacimiento (incluidas fotografías de los objetos, dibujos o esquemas), la que aporta el personal investigador en el laboratorio y toda aquella relacionadas con los objetos patrimoniales.
De esta manera, la información recogida durante el trabajo de campo se envía directamente a la base de datos permitiendo su consulta y su actualización a través de internet y de forma exclusiva por los miembros que integran el equipo.
El sistema podría extenderse a otros yacimientos e incluso a otros ámbitos científicos, por ejemplo, en el Machu Picchu, donde el mismo equipo desarrolla un proyecto de investigación.
Eudald Carbonell aseguró que el 3COOR Data Base es el primero que se pone en marcha a nivel mundial y significará un punto de inflexión en el futuro de las excavaciones arqueológicas y paleontológicas. «Permitirá que la anotación de los datos sea más rápida, con lo cual se dispondrá de más tiempo para el análisis y convertirá a Atapuerca en un referente mundial en este ámbito.
Las personas que trabajan en Atapuerca utilizan ya el nuevo sistema en el propio terreno, introduciendo todos los datos de los objetos hallados en agendas electrónicas, desde donde se envía la información, vía WiFi, desde el yacimiento, a una base de datos ubicada en las mismas excavaciones.