Una parte de los transportistas autónomos de la provincia de Burgos se ha sumado a la plataforma que, a nivel nacional, está convocando una huelga indefinida en el sector que comenzaría a las 0,00 horas de este viernes. Los promotores de esta movilización se reunieron en la tarde del sábado en un restaurante de Villalbilla y acordaron adherirse a la autodenominada Plataforma en Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera, una organización que pretende paralizar el suministro en toda España.
La última huelga de transportistas data de octubre de 2005, y ahora, dos años y medio después, regresa un conflicto con razones parecidas. El motivo que ahora esgrimen los convocantes es la crisis que aseguran vive el sector por la continua subida del carburante y la negativa de las empresas cargadoras de repercutir ese incremento en las tarifas que abonan.
Uno de los cuatro miembros de la coordinadora que en Burgos ha asumido la organización de la protesta, que prefiere mantenerse en el anonimato, exige esos precios de obligado cumplimiento que actualmente no se respetan, y asegura que en la actualidad sacar los camiones es «arriesgarse a perder dinero o, como mucho, conformarse simplemente con cubrir los costes».
El seguimiento de esta huelga es incierto, pues la patronal mayoritaria del sector, CETM, no está entre sus convocantes, aunque así cuenta con el apoyo de otras adhesiones de colectivos minoritarios.
En el ámbito local, la asociación Asebutra no avala el parón en la línea de lo defendido por Conetrans e insiste en su apuesta por el diálogo para salvar una situación crítica. Sin embargo, este sábado tendrá lugar una asamblea que podría derivar en una adhesión a las movilizaciones.
la repercusión. En cualquier caso, los suministros se verán resentidos con casi toda seguridad porque en comunidades limítrofes como el País Vasco y Cantabria se teme que habrá un seguimiento mayoritario.
Uno de los miembros de la plataforma burgalesa resume el sentir de los camioneros recordando episodios anteriores de parones que no cuentan con el apoyo absoluto de todos los compañeros pero que acaban generalizándose por la presión a la que se sienten sometidos todos los profesionales. «Habiendo parón en toda España, ¿quién se atreve a sacar el camión a la carretera?», resume, aun dejando claro que su deseo es el desarrollo pacífico de las movilizaciones.
Otro de los colectivos convocantes, la llamada Organización de Profesionales y Autónomos, coincide en la denuncia de que los altos costes de los carburantes están condenando a la ruina a un sector estratégico.
Su presidente en Castilla y León, José Félix de Vallejo, subraya que en Burgos hay algo más de 2.000 transportistas y recuerda la necesaria regulación de un impuesto especial con reducciones para el gasóleo profesional, teniendo en cuenta que, en solo un año, el combustible ha pasado de suponer el 30% del total de los costes del transporte hasta llegar a un porcentaje del 40%.