Los concejales Gema Conde y Javier Lacalle comparecieron ayer en rueda de prensa para denunciar «el gasto al que tendremos que hacer frente todos los burgaleses» como consecuencia del conflicto laboral que tienen con el Ayuntamiento los bomberos, a los que acusaron de dañar bienes públicos, usar el material municipal para sus protestas e incumplir la obligación legal de comunicar a la Subdelegación del Gobierno sus concentraciones y movilizaciones.
La edil responsable de Personal asegura que si bien no se ha realizado una cuantificación global, «los destrozos y el gasto que esta movilización está ocasionando al Ayuntamiento ya superan esos 18 euros por bombero», diferencia que, según ella, separaba a ambas partes antes de que los representantes de UGT decidieran dar por rota la movilización y encerrase indefinidamente en el Parque de Bomberos.
Por contra, los funcionarios aseguran en un escrito tener «factura de hasta la última fotocopia», pagada con los 3.600 euros que han aportado los miembros de la asamblea permanente, integrada por el 90% de la plantilla. «Los únicos gastos extra que nuestra protesta está generando al Ayuntamiento son las horas que deberá abonar por el uso irresponsable que desde la Alcaldía se hace de la Policía Local y otros servicios a los que tiene retirando pancartas y despegando pegatinas», afirman.
Personal mueve ficha
Para frenar una «espiral en la que prima la sinrazón», el equipo de Gobierno municipal envió ayer una carta «al señor Barriocanal, suponemos que en la actualidad representante del Parque de Bomberos, con dos planteamientos muy claros: con quién y cuánto», explicó Gema Conde. La primera cuestión se refiere a la necesidad de saber quién será su interlocutor y de contar, en su caso, con un documento en el que los sindicatos deleguen su capacidad de representación y negociación en él.
El segundo interrogante alude a la propuesta económica de los trabajadores. «Lo único que he escuchado es ¡equiparación, ya!» pero «no sabemos lo que quieren», se lamentó la concejala para reiterar que su oferta sigue en pie. «Se trata de un incremento de 300 euros de media mensual para los próximos tres años (proporcional hasta finales de 2011) a cambio de tres cuestiones muy sencillas, calidad, formación y reducción de refuerzos y horas extra», insistió.