David Bustamante. El chico lo siente.
Toca año de botica. Los conciertos de fiestas siempre han dado vida al sempiterno debate sobre el interés que el Ayuntamiento pone en la celebración de las fiestas mayores, que no patronales, de la capital. Vienen a ser una buena medida puesto que representan, junto con los espectáculos pirotécnicos, el mayor desembolso municipal para el ocio del cotizante. Y no sería la primera vez que un cartel de conciertos de convierte en arma política para sacudir al que gobierna y acusarle de racanería.
Eso se lo tienen bien aprendido los músicos y productoras que, después de que la piratería sepultara los inmensos beneficios que les ha dado la venta de discos durante décadas, acuden a las giras veraniegas con los ayuntamientos, maravillosas máquinas de hacer caja, metidos entre ceja y ceja. Ahora se lo tienen que sudar en el escenario y eso se nota en los contratos, que son cuestionablemente caros cuando quien contrata es una administración. Parece que los artistas, y la legión de parásitos que viven de ellos mientras haya vino y rosas en la mesa, se olvidan de que los ayuntamientos pagan con el dinero de los sufridos contribuyentes.
Esta realidad viene a contrastar la idea de que quien quiera que sus fiestas brillen con luz, o en este caso música, propia, tiene que hacer un esfuerzo económico considerable. Y el de Burgos lo intenta, o al menos está en su mente intentarlo, porque el elenco de artistas con los que ha contactado para poner sintonía a los Sampedros es diverso y, salvo excepciones clamorosas, de notable calidad. Bien es cierto que la crisis se hace notar y lo del año pasado, con el carísimo Miguel Bosé (69.000 euros) gratis, por citar un ejemplo, no se va a repetir. Dos solistas con tirón, un triunfito y cuatro jóvenes valores que tocan otros tantos palos bien diferenciados son la apuesta para 2008. A estas actuaciones se sumarán, casi con toda seguridad, otras dos.
de regreso. Una de las giras más cotizadas del verano será la de Rosario Flores. La última del clan anda presentando Parte de mí, un disco de versiones (el ‘single’ es Algo contigo) que se vende siempre bien y hace parroquia en todas las generaciones. Está prevista su actuación en el Rock in Río de Madrid el 28 de junio, participando del flamenco all stars, así que ya sabemos de una fecha en la que no tocará aquí. Es más, DB puede adelantarles que sí lo hará el día 1 de julio. Rosario ya actuó en Burgos en 2006, pero aún así es uno de los nombres que se han confirmado para estos Sampedros.
Otro que repetirá es Sergio Dalma, que regresará a Burgos el 28 de junio siete años después de su última actuación en la plaza de Santa Teresa. El artista catalán ha vuelto al mercado con A buena hora y su público, no masivo pero sí fiel, le ha respondido salvando las ventas del trabajo, que viene con más de lo mismo.
Josep Sergi Capedevilla, que así se llama, sigue la línea que le llevó a Eurovisión aunque ha modernizado sus sonidos para lidiar en los tiempos que corren. De lo que sí podemos dar fe en este periódico es que Dalma es uno de los artistas más simpáticos y agradables de cuantos se han dejado ver en Burgos.
Y por supuesto no iba a faltar un triunfito. Los productos emanados de la rentable Operación Triunfo son un clásico en estas fiestas y este año le toca a David Bustamante, uno de los pocos que aún vende discos aunque nadie sepa muy bien por qué. El histriónico cántabro también está en las apuestas de los técnicos de Festejos para hacerse con un hueco en los Sampedros que le será debidamente abonado. Probablemente, con creces. Aún no se ha cerrado la fecha de ‘su noche’, pero la de San Pedro (29 de junio) tiene todas las papeletas.
sangre nueva. En el capítulo contundente, del que algún año se habían olvidado en Festejos, destaca la contratación con Savia, el proyecto de los hermanos Escobedo que enterró Sôber cuando tocaban techo. Metal bien marinado con sonidos afilados y apuntalado sobre un directo muy contundente en el que aún suenan algunos clásicos de Sôber. Presentan Fragile, su tercer trabajo en la nueva andadura que iniciaron con Insensible. En el mismo cartel, 27 de junio, los burgaleses Cronómetrobudú, que calentarán el ambiente.
Y de ahí, a los nuevos en la oficina. La penúltima sensación de la fusión flamenca se llama La Shica, que es como la bautizó su pareja tras comprobar que, efectivamente, no alcanzaba el metro sesenta. Un poco de chill out, otro poco de copla, hip hop y rap, todo bien revuelto pero compensado. Su Trabajito de chinos la ha convertido en una de las artistas revelación del año. Gloria que llega tarde, pues pasó buena parte de su vida trabajando como bailaora. Es su momento y se la reparten. Aquí toca el 3 de julio.
En otras coordenadas musicales andan los chicos de Melocos. Si usted no saben quién son pero tiene una hija con acné, seguro que le sacará de dudas por la vía rápida. Producto para adolescentes que pretende aprovechar el tirón de otros algo más curtiditos (en todos los sentidos) como Pereza o El Canto del Loco, pero con el acento andaluz de su Puerto de Santa María. El único Rey Midas que existe de verdad, Alejo Stivel, ha puesto sus manos sobre la producción del primer trabajo de Melocos y el resto, ya se sabe, va rodado. Stivel es una máquina de hacer dinero (acaba de reunir a lo que queda de sus Tequila y pide 90.000 euros por concierto) y con eso está todo dicho. Si al final se aborta su actuación en San Pedro (el día 30) que nadie se eche a llorar: en agosto tocan en Briviesca.
De ultramar se espera también la llegada a Burgos de la gira española de Motel. Esto es otro asunto. También son jóvenes, también arrastran miles de fans sin edad para votar y también andan poniendo el primer pie en el negocio, pero a pesar de su juventud hablamos de un cuarteto de mexicanos académicos formados cada uno en el dominio de sus condiciones musicales y creadores de una música de altura.
Vienen de arrasar con su gira por los Estados Unidos y en México ya se les idolatra como la nueva realidad del rock latino poco ofensivo. Es el concierto que más probabilidades tiene de caerse del cartel, así que habrá que esperar confirmación oficial sobre su asistencia.
A esta lista se podrían sumar otras actuaciones, para las noches del 4 y 5 de julio (se ha hablado de Fangoria y del rapero Porta) y la oferta que llegue desde la iniciativa privada, si bien parece que el mercado está al ralentí y no se esperan grandes acontecimientos. Lógicamente, al tratarse de fechas y artistas por confirmar, aún es pronto para asegurar que serán todos los que están, aunque la mayoría estará. Seguro.