Año tras año el Servicio Municipalizado de Autobuses Urbanos aumenta su número de usuarios. Y 2007 no fue una excepción al cerrar el ejercicio con 13.978.470 viajeros, un 1,12% más que en 2006. Sin embargo, ese incremento de 154.806 viajeros contrasta con la tasa de ocupación que registran los 63 vehículos que integran la flota ya que pese a la ligera subida del último año los índices de utilización del transporte público son aún muy bajos, al no superar el 21%. O lo que es lo mismo, solo se ocupa una de cada cinco plazas que oferta el Ayuntamiento.
La memoria del Servicio Municipalizado de Autobuses Urbanos, que aprobó el consejo de administración en su reunión del martes, confirma que en las 32 líneas de autobuses urbanos que funcionaron el pasado año se ofertaron a los ciudadanos un total de 66,5 millones de plazas de viaje, de las que 48 fueron sentadas y 18 de pie. De estas, los ciudadanos utilizaron casi 14 millones, lo que deja la tasa de ocupación en ese bajo 21%.
La línea que más viajeros registró fue la de Gamonal, con casi 4 millones, seguida de la de Francisco Grandmontagne, con 1,1 millones. Sin embargo, el recorrido que mayor tasa de ocupación logró fue el de Barrio del Pilar-G-3, con un 38,53%. Tras él, el trayecto que más uso registró fue el de carretera de Arcos a Eladio Perlado.
Por contra, la línea con menos usuarios fue la de la Cartuja de Miraflores, con 2.018, seguida de cerca con la del barrio G-2, con 7.287. Esta última es precisamente la que presenta una tasa de ocupación más baja, con un mínimo 2%.
Aunque en términos globales, el transporte urbano aumentó su número de viajeros en ese 1,12%, hubo un total de 10 líneas que perdieron usuarios frente a 22 que crecieron.
Este hecho es el que ha llevado a los responsables del Servicio Municipalizado a trabajar en la reorganización de las líneas a fin de optimizar el coste y los trayectos. El concejal de Autobuses, Diego Fernández Malvido, valora la subida de la cifra de viajeros y añade que aunque el reto para 2007 era superar el techo de los 14 millones, el número final se ha quedado muy cerca, confirmando «un crecimiento importante». «Estos datos nos indican que caminamos por la dirección correcta pero es necesario hacer una reordenación y reorganización de las líneas para evitar los descensos detectados en algunos trayectos», declara.
De forma paralela, el edil del PP insiste en que es preciso llevar a cabo campañas para fomentar el uso del transporte público y concienciar a los ciudadanos de las ventajas del mismo. «Tenemos un servicio deficitario pero en la medida que mejoremos los datos de ocupación, incrementaremos al mismo tiempo la recaudación», subraya. El pasado año, las arcas municipales ingresaron 4.551.210 euros por la venta de billetes de autobús urbano. Casi el 72% de esa cantidad se recaudó a través de la tarjeta bonobús. Y es que siete de cada diez personas que utilizaron este medio de transporte se decantaron por este sistema de pago frente al 12% de los viajeros que optaron por el billete ordinario. Marzo fue el de más actividad.