Los especialistas más importantes de todo el mundo en el ámbito de la evolución humana discutirán y compartirán los nuevos avances científicos dentro del II Seminario Internacional sobre Paleoecología Humana que se celebrará en Burgos del 6 al 9 de noviembre organizado por la Cátedra Atapuerca y con la colaboración con el Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (Cenieh).
Entre los científicos invitados al congreso destaca la presencia de David Lordkipanidze, director del Museo Estatal de Georgia y responsable de las excavaciones del yacimiento de Dmanisi (Georgia) en el que se han encontrado los homínidos más antiguos de Eurasia con 1,8 millones de años; Jordi Agustí, profesor del Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social de la Universidad Rovira i Virgili; Robin Dennell, profesor de Arqueología de la Universidad de Sheffield y que ha trabajado en el Paleolítico y Pleistoceno de Pakistán y próximamente dirigirá un proyecto en China; Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro, codirectores de los yacimientos de Atapuerca y directores de la Cátedra Atapuerca; Nuria García, investigadora del Centro Mixto Universidad Complutense-Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humano de Madrid y experta en carnívoros del Pleistoceno; Cara Wall-Scheffler, investigadora del departamento de Zoología de la Universidad de Wisconsin-Madison; Jay Stock, profesor de Evolución Humana y Desarrollo en la Universidad de Cambridge; William Leonard, profesor del departamento de Antropología de la Northwestern University (USA); o Ana Mateos, del grupo de Paleofísiología y Sociobiología de Homínidos del Cenieh.
EVOLUCIÓN. El seminario abordará las primeras ocupaciones humanas en Euroasia y la Paleobioenergía y Paleoecología. En el primer caso, los científicos debatirán sobre las últimas teorías relativas a la evolución del género Homo en Eurasia.
Los descubrimientos en Dmanisi (República de Georgia) y Sangiran y Mojokerto (Formación Pucangan de Java, Indonesia) sugieren un primer poblamiento de Asia en el tránsito Plio-Pleistoceno. En Europa, los datos de yacimientos como Fuente Nueva 3 y Barranco León en la depresión de Guadix-Baza (Granada) y la Sima del Elefante en la Sierra de Atapuerca o del yacimiento italiano de Pirro Nord también están «envejeciendo» cada vez más la colonización de la Península Europea.
En este escenario se plantearán las incógnitas sobre la especie de homínido que colonizó el continente, el camino o caminos recorridos por los homínidos en su expansión hasta el extremo de Europa o si hubo barreras geográficas para la primera colonización.
Por lo que se refiere a la Paleobioenergía y Paleoecología, se presentarán algunas corrientes de investigación sobre estas cuestiones abordando los costes energéticos de algunos procesos fisiológicos humanos como la locomoción, la reproducción, el crecimiento, el desarrollo, el metabolismo o la obtención de recursos rentables y nutritivos, así como la subsistencia de estas poblaciones humanas en sus paisajes y ecosistemas.
50 PARTICIPANTES. Este seminario es continuidad de otro que se celebró en 2003 en Nueva York coincidiendo con la exposición Los primeros europeos. Tesoros de la Sierra de Atapuerca en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Las conferencias y encuentros se celebrarán en el palacio de congresos del Hotel Abba.
Está prevista la asistencia de medio centenar de personas, que también tendrán la oportunidad de visitar los yacimientos de Atapuerca. Las inscripciones pueden realizarse del 1 al 15 de septiembre.
El día 6 habrá una conferencia abierta al público general titulada La primera migración humana fuera de África, a cargo de Jordi Agustí. Será a las 20 horas en la Casa del Cordón.
La cita también servirá para dar a conocer a los asistentes las dotaciones vinculadas al proyecto de investigación de Atapuerca como el Museo de la Evolución Humana y el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) y los centros de recepción de visitantes en Ibeas y Atapuerca, que convertirán a Burgos y su provincia en un destino turístico y referente obligatorio para el estudio de la evolución humana.