A pesar de que el pasado sábado ETA entró en campaña, la preocupación ciudadana por el terrorismo ha ido descendiendo progresivamente, y el mes pasado se situó en su nivel más bajo de la historia, al ser citada por solo un 3,7 por ciento de los españoles en el barómetro del CIS, que muestra además un aumento de la inquietud por la Educación y la Sanidad, materias que están de rabiosa actualidad por los recortes ejercidos en algunas comunidades.
La encuesta, correspondiente a septiembre, detecta un mayor pesimismo por el futuro de la Economía, ya que el 32,9 por ciento cree que empeorará, 7,3 puntos más que en el barómetro de julio. Yes que el verano no ha sido pródigo en buenas noticias, y la palabra recesión se emplea con demasiada frecuencia por los analistas y políticos extranjeros. Todo ello con el paro de nuevo como principal preocupación, que menciona el 80,4 por ciento de los encuestados.
El terrorismo, que llegó a ser el principal problema para el 77 por ciento de los ciudadanos en diciembre del año 2000, se coloca en esta encuesta a la cola de las 10 primeras preocupaciones.
Y lo hace al bajar desde el 9,1 por ciento del mes de mayo al 5,3 en junio, al 4,8 en julio y al 3,7 por ciento de septiembre, suelo nunca antes alcanzado en la serie histórica de los barómetros del CIS. Yes que el clima de paz que se respira en el País Vasco parece haber sido decisivo, así como que ETA lleva dos años largos sin matar. Quizás sería interesante en futuros estudios qué opina la ciudadanía sobre el precio que puede tener el fin de la barbarie.
huelga de farmacias. La Enseñanza y la Salud no suelen estar entre los problemas más citados, si bien ambos han experimentado repuntes en la última encuesta. No han sido muy importantes -un punto y medio, básicamente-, pero hay que tenerlos en cuenta tras los tijeretazos que se están observando, así como en la difícil situación de esta última, que desembocó en una huelga el pasado 4 de septiembre, que tuvo una enorme repercusión mediática, ya que la situación de este sector es muy grave en gran parte de la geografía española. Estas alzas coinciden con otros datos publicados: tres de cada cuatro ciudadanos solo utilizan la Sanidad (81 por ciento) y la Educación (75,9) públicas.
Además, en esta encuesta se muestra la división de los voluntarios al ser preguntados si prefieren pagar más impuestos para tener más prestaciones o contribuir menos a la Hacienda pública aunque pierdan parte de esos servicios. Seguro que los estrategas de campaña de Rajoy y de Rubalcaba se habrán memorizado al dedillo los números: 41,3 y 39,5 por ciento, respectivamente. Estos dos porcentajes tienen diversas lecturas, como que el poder adquisitivo de la ciudadanía no puede soportar más cargas y prefiere sacrificar parte del bienestar público.
Por lo demás, la percepción de problemas en la encuesta del CIS presenta un panorama similar al de barómetros anteriores. Tras el paro y la Economía (49,6 por ciento), la clase política se lleva la medalla de bronce, y es vista con inquietud por el 23,3 por ciento, siete décimas menos que en julio. Puede que haya menos corrupción o que las facturas ahoguen...