El ex ministro de Defensa, Federico Trillo, durante su visita al escenario de la tragedia del Yak-42.
Tras la muy sospechosa imposibilidad técnica alegada por la Audiencia Nacional para evitar la presencia de los forenses turcos en el juicio por los masivos fallos en las identificaciones de las víctimas del Yak-42, han tenido que ser los propios facultativos asiáticos quienes, motu proprio, den su punto de vista sobre la cuestión.
Así, desde una posición presumiblemente más objetiva que la de los mandos castrenses implicados, Bulet Sam, el doctor turco que se encargó de las identificaciones, proclamó en una entrevista que los oficiales imputados en la causa mintieron, ya que sabían que «estaban firmando un documento en el que se detallaba que había tres decenas de cuerpos sin un nombre asignado».
Además, para dar aún más credibilidad a sus palabras, reveló que su equipo guarda restos de ADN que permiten probar la «inocencia» de los forenses locales.
«Normalmente conservamos las muestras durante cinco años y, en casos especiales como éste, las almacenamos al menos durante una década», explicó.
Bulet Sam aseguró que el general Vicente Navarro -el principal acusado- le dijo, en un «inglés perfecto», que «no había tiempo para realizar todas las autopsias, porque había prisa por repatriar los cadáveres para que se pudiera celebrar la ceremonia en Madrid».
Según la versión del médico turco, el Ejército español solo realizó pruebas externas a los 62 fallecidos en el accidente aéreo, mientras que Navarro le aseguró que los «no identificados serían identificados en España»
Según la versión de Sam, el Ministerio de Defensa, dirigido entonces por Federico Trillo, intentó que Estambul asumiese los errores de las identificaciones.
«El 11 de marzo de 2004, el ex secretario de Estado de Defensa, Javier Jiménez Ugarte vino a Turquía y pidió a las autoridades locales que aceptáramos todos los problemas que estaban surgiendo», algo que no fue asumido, porque «implicaba decir que la culpa de los errores era del equipo médico turco».
Tras conocer las reveladoras opiniones del forense, la Asociación de Familiares de Víctimas de la tragedia anunció que solicitará de inmediato al presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que llame a declarar a los dos galenos turcos que participaron en las tareas de reconocimiento de los cuerpos.
«Este testimonio es crucial; aunque el magistrado dijo que no era necesario que prestaran declaración los doctores, le pedimos ahora que reconsidere su postura. Produce impotencia que una sala deseche un testimonio así», declaró un portavoz del colectivo. A juicio de los allegados de los militares que perdieron la vida, las palabras de Bulet Sam ponen al descubierto las «grandes mentiras» y «contradicciones» de los mandos militares españoles que tuvieron la misión de repatriar los cadáveres, por lo que están confiados en que la Audiencia Nacional finalmente llame al estrado al ex ministro Trillo.
Francisco Cardona, uno de los portavoces de la asociación, desa que el juicio comience «de verdad» el próximo 15 de abril, fecha en la que se reanuda la vista oral.
«Hasta ahora, solo hemos oído mentiras y contradicciones» y es necesario, sostuvo, que, además de Trillo, se autoricen varios careos, entre otros entre Félix Sanz Roldán y Luis Alejandre Sintes.