La ministra de Economía, Elena Salgado, durante la sesión del Congreso que dio 'luz verde' a los Presupuestos de 2010.
Tras completar su alambicado y redundante trámite parlamentario, los Presupuestos Generales del Estado para 2010 recibieron ayer la luz verde definitiva al conseguir el respaldo del Pleno del Congreso de los Diputados, que validó el centenar de enmiendas introducidas en la Cámara Alta, con la salvedad de aquellas que se aprobaron por un error de dos senadores socialistas. El PSOE hizo bueno su proyecto gracias al apoyo global de PNV, CC y BNG, que han conseguido pingües beneficios para sus respectivas comunidades, mientras que los diputados de ERC e IU solo prestaron su apoyo para refrendar las modificaciones que se introdujeron en la Cámara territorial.
De esa forma, las primeras cuentas públicas elaboradas bajo la tutela de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quedan definitivamente aprobadas, con casi medio centenar de enmiendas, una quinta parte de ellas pactadas en el Senado.
Se da la circunstancia de que, salvo el mencionado error, que afectó a 13 modificaciones planteadas por CiU, la formación de Ferraz no ha perdido ninguna de las otras 700 votaciones a las que ha hecho frente en ambas Cámaras para sacar adelante su proyecto.
Durante el trámite inicial en el Congreso, el partido de Zapatero llegó a un acuerdo con los grupos de la izquierda parlamentaria -ERC, IU, ICV y BNG-, cuyo fruto más llamativo fue la reforma de la llamada Ley Beckham, que eliminaba el trato fiscal favorable para los futbolistas extranjeros. Aquel pacto también se tradujo en el mantenimiento de la deducción de 400 euros en el IRPF para las rentas bajas, así como la renovación en 2010 del Plan 2000E para la compra de vehículos, con una dotación de 100 millones.
En suma, los Presupuestos salieron del Congreso con 200 modificaciones, acordadas con PP, CiU, ERC, IU, BNG, Na-Bai y UPN valoradas en más de 220 millones de euros, que se suman a los 200 millones acordados con el PNV (145 ) y Coalición Canaria (55), que permitieron al PSOE salvar el trámite de las enmiendas de totalidad.
A su llegada al Senado, y por primera vez en tres años, los socialistas también recurrieron a ententes de última hora con ERC, ICV y BNG para salvar la amenaza del veto. Al margen de tales hermanamientos coyunturales, el trámite en la Cámara Alta solo deparó la sorpresa del error cometido por dos socialistas a la hora de votar, que propició la aprobación de 13 enmiendas planteadas por CiU y que engordaban las cuentas del Estado en 254 millones de euros, una pifia que ayer fue enmendada por el Congreso.
Tras constatar el final de un calvario por el que pasaban muchas de sus esperanzas para prolongar 12 meses más la legislatura, el Ejecutivo pudo al fin respirar aliviado y mostró su satisfacción por ver hechas realidad unas cuentas que Moncloa define como las de «de la recuperación económica» y que, para casi toda la oposición, son irreales e incapaces de frenar el paro. El propio presidente Zapatero reaccionó a la aprobación con un «ha estado muy bien», mientras que su ministra de Economía, Elena Salgado, se congratuló del respaldo que han recibido unos Presupuestos pensados «para la recuperación económica y para la protección social».