Familiares de los marineros gallegos, en Barajas antes de volar a Seychelles.
El PP no ha esperado ni 48 horas desde la liberación del Alakrana para llevar el asunto al terreno político. Sin embargo, su primer intento para cargar contra el Gobierno por su gestión de la crisis cayó ayer en saco roto al no conseguir sacar adelante en el pleno del Congreso una moción, a la que se sumaron PNV y BNG, para exigir explicaciones al Ejecutivo por su actuación durante del secuestro del atunero vasco.
Se trata de la primera iniciativa parlamentaria que se debate tras el pago del rescate y en ella se reclamaba también la adopción de medidas similares a aquellas implementadas por países del entorno, «al estilo de Francia», de modo que se embarcasen soldados a bordo para proteger a los buques.
El diputado popular Arsenio Fernández de Mesa, que se encargó de defender esta moción, puso el acento en la «descoordinación absoluta», en los «informes contradictorios», en la «información en ocasiones falsa o no contrastada» y en la falta de atención adecuada ofrecida a las familias.
Se quejó asimismo de que el Gabinete socialista haya echado la culpa a los militares, «como si fueran unos inútiles», de no haber podido capturar a los secuestradores, lo que, a su juicio, es una «humillación intolerable».
Con esta moción, el PP aspiraba a aumentar el ámbito de la operación Atalanta, que ahora no es suficiente para garantizar la seguridad de los barcos que faenan en el Índico.
El diputado no quiso pasar por alto las declaraciones de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al sugerir que el Grupo Popular parecía estar al lado de los piratas. Unas palabras «intolerables» e «inaceptables», según Fernández de Mesa, quien pidió una corrección a la dirigente, de la que comentó que «tiene mala conciencia» porque «se considera una ministra completamente amortizada en un Gobierno agotado».
A favor de la moción se mostró el portavoz del PNV, José Ramón Beloki, para que los barcos puedan faenar en condiciones razonables de seguridad y porque no se conforman con la solución «provisional y transitoria» de que los pesqueros lleven protección privada a bordo.
También el BNG se adhirió a la propuesta del PP, aunque, según afirmó su portavoz, Francisco Jorquera, el comportamiento de los populares en plena crisis, introduciendo «una tormenta política», fue «extraordinariamente irresponsable» y obedeció a criterios de ventajismo, oportunismo político y demagogia.
La moción contó con los votos en contra de 172 diputados -entre otros PSOE, ERC e IU-ICV-, el apoyo de 159 y la abstención de otros 11, entre ellos los de CiU.
Final feliz. Por otro lado, todo está a punto para la llegada hoy del Alakrana a las Islas Seychelles, donde sus 36 tripulantes serán recibidos por algunos de sus familiares, así como autoridades de este país y españolas.
Escoltado por las fragatas de combate Méndez Núñez y Canarias, el atunero se encontraba ayer a pocas millas de su destino, donde atracará tras navegar durante tres días desde la zona del secuestro, frente a la costa de Somalia.
En Puerto Victoria serán recibidos por los familiares de los ocho pescadores gallegos que forman parte de la tripulación y de parientes de marineros de otras nacionalidades. No estarán, sin embargo, los allegados de los ocho secuestrados vascos, al declinar viajar en el avión de las Fuerzas Aéreas Españolas, fletado por el Ministerio de Defensa para esta ocasión. A bordo del aparato viajan un médico y un psicólogo militar para atender a los capturados si así lo necesitaran.
Después de que la tripulación cumpla el correspondiente descanso, el avión llevará a los 16 marineros nacionales y sus parientes de regreso a España, donde tienen previsto aterrizar mañana.