«El crecimiento salario mínimo será mas lento de lo previsto» para poder hacer frente a otros objetivos sociales. Así lo afirmó ayer el vicepresidente segundo del Gobierno y titular del Ministerio de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, quien aseguró que es una consecuencia «lógica» de la situación monetaria que atraviesa España y no especificó si se mantiene el objetivo de alcanzar los 800 euros para el fin de la legislatura. Solbes señaló, tras participar en la V Conferencia de Embajadores de España, que el Gobierno está empeñado en mantener las promesas contraídas en su programa electoral «en los plazos temporales establecidos», aunque matizó que «hay que ver la realidad y ajustar unos y otros elementos».
El salario mínimo interprofesional alcanzó este año los 600 euros, tras subir un 5,15 por ciento respecto a 2007. En 2004, se situaba en 460,5 euros mensuales. La noticia del incremento más lento del SMI se producía un día después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciara que las pensiones mínimas aumentarán hasta en un 6 por ciento el próximo año y un 25 antes del final de la legislatura.
Por otro lado, el vicepresidente segundo afirmó que el Ejecutivo deberá analizar este fin de semana el encaje de las cifras micro de cara a la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, y adelantó que las cuentas públicas para 2009 tendrán un carácter «bastante restrictivo» por el lado del gasto. «Los compromisos que hemos establecido se mantendrán», aunque «habrá que retocar otras cosas», afirmó.
Respecto al posible desmarque de Unión del Pueblo Navarro (UPN) de la línea del PP y su apoyo parlamentario a los Presupuestos, afirmó que «siempre he dicho lo mismo, que me gustaría contar con el mayor apoyo posible; por lo tanto cualquier fuerza política que esté dispuesta a discutir con nosotros el presupuesto y a apoyar las cuentas de 2009, bienvenida sea».
Solbes se refirió también al rescate de los gigantes hipotecarios estadounidenses Fannie Mae y Freddie Mac, para destacar que el modelo hipotecario español es «muy especial» por la concentración de «enormes riesgos» en ambas sociedades. El vicepresidente admitió que las dificultades en las dos entidades «podrían tener un cierto riesgo sistémico en el mercado americano de emisiones», lo que ha forzado una intervención «muy potente y muy importante».
El ministro, quien insistió en que el sistema hipotecario estadounidense «no tiene nada que ver ni en el modelo ni en la actuación con lo que tenemos en España», afirmó que hay que entender las razones por las que se ha realizado la intervención, al existir más de 100.000 millones de dólares de riesgo potencial.
«CONFIANZA». El presidente el Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechó la V Conferencia de Embajadores que se celebra entre ayer y el jueves para solicitar a los 130 diplomáticos asistentes que ayuden a mantener la «confianza» en la economía española y difundan su «fortaleza» en sus respectivos destinos. También aprovechó para dar un dato que, dijo, «me parece relevante: en el primer semestre de este año, de un año difícil, la inversión extranjera directa se ha multiplicado por tres».