Los Gatos 1 - Burgos CF 2
El Burgos CF no falló en su desplazamiento a Íscar en un partido en el que logró sus dos goles, obra una vez más de Txitxo, en momentos psicológicos –justo antes del descanso y justo después de la reanudación- que le allanaron el camino ante un rival que luego asustó a los burgaleses en el tiempo de descuento.
Los de Álvarez de los Mozos querían refrendar en Íscar su buen momento -quince jornadas invictos- ante un conjunto vallisoletano en tierra de nadie pero que llegaba al envite con la moral por las nubes tras ganar al Valladolid B en los anexos del José Zorrilla (0-2).
Así, la primera parte fue un monólogo del Burgos, que trató de resolver el partido por la vía rápida pero se encontró con un Íscar que no perdió el orden y supo replegarse y esperar a la contra. La posesión de balón fue totalmente visitante y las ocasiones burgalesas, aun teniendo el viento en contra, no tardaron en sucederse.
La primera llegaría a los veinte minutos por medio de un claro penalti por manos de Villa, pena máxima muy protestada por los locales y que en esta ocasión Txitxo no acertó a materializar, mandando el balón por encima del larguero.
El error, lejos de hundir al Burgos, lo espoleó y Colina, instantes después disponía de un remate franco de cabeza en el interior del área chica, pero enviaba el balón manso a las manos de Marcos.
Minutos después, idéntica jugada, mismos protagonistas, pero en esta ocasión el testarazo del central cántabro acababa estrellándose en el larguero.
Clara muestra de que el Burgos estaba siendo amo del encuentro es que el Íscar ni siquiera se había acercado a la portería de Aurreko, un espectador más en un partido que podía decantarse del lado burgalés en cualquier momento.
De hecho, tanto fue el cántaro a la fuente que acabó rompiéndose. A cinco minutos para la conclusión el cuadro burgalés se adelantaba con un remate de Txitxo que le servía para resarcirse del error en el penalti. El tanto llegaba tras un centro desde la derecha.
La puntilla. La segunda parte comenzó como acabó la primera: con gol visitante. Además, de nuevo Txitxo fue el que se erigió en protagonista al empujar al fondo de las mallas un saque desde la esquina botado al primer palo.
El 0-2 parecía dejar el partido finiquitado a favor del Burgos, pero curiosamente de ahí al final el Íscar desplegó su mejor juego, ya con el Burgos algo más retrasado y siendo menos jefe del balón.
A ello ayudaron los cambios del técnico local, pero el Íscar no logró acortar distancias hasta el últio minuto, en el que el árbitro señaló un discutible penalti por agarrón de Jacobo a un rival. La pena máxima la transformaba Velayos sin dudar (1-2).
El choque entró entonces en el tiempo de descuento, pero el Burgos ya supo llevarlo a su terreno para no dejarlo escapar.