Los rivales que le quedan al Mirandés hasta el final de la temporada conforman un grupo más asequible que los nueve conjuntos precedentes. Al menos es lo que se desprende de los resultados de la primera vuelta, en la que los rojillos lograron tres de cada cuatro puntos sumados ante estos diez rivales.
De los 29 puntos cosechados por los rojillos en la primera vuelta, 21 se lograron en las diez últimas jornadas, con seis victorias, dos empates y una sola derrota, dejando atrás un inicio de liga que sólo dio 8 puntos en los nueve partidos disputados.
En esta segunda vuelta, el Mirandés ha mejorado en algo su renta parcial, al haber logrado 10 puntos en nueve jornadas (2 victorias, 4 empates y 2 derrotas). Una situación lograda al haber firmado mejores resultados ante el Lugo, el Barakaldo, el Osasuna y el Palencia y resultados similares ante Athletic y Ponferradina; aunque también es cierto que ha empeorado con respecto a los partidos disputados en la primera vuelta frente a Eibar, Sestao River y Montañeros.
Así, de repetirse en lo que queda de liga los mismo repartos de puntos que hasta la jornada 19, los de Julio Bañuelos alcanzarían los 60 puntos al sumar 21 a sus 39 actuales, una renta que podría dejarle a las puertas del play off de ascenso.
La primera oportunidad para mejorar sus resultados la tendrán los rojillos este domingo en Anduva (17,00 horas), cuando reciban a un Celta B ante el que empataron a un gol en la ida. Después llegarán dos rivales a los que ya venció el Mirandés (Pontevedra e Izarra), y el Lemona, ante el que se empató. Alavés, Guijuelo y Zamora fueron victorias rojillas en la ida, entre las que se coló el empate con la Cultural Leonesa. Las dos últimas jornadas fueron dispares, con la victoria por 1 a 3 ante el Racing de Ferrol y la derrota por 1 a 2 ante el Compostela, que cerró la primera vuelta.
Sanciones
El equipo disfrutó ayer de una jornada de descanso, y regresará hoy a los entrenamientos en Anduva. Además, el juez de Competición acordó ayer aplicar un partido de suspensión a dos jugadores rojillos. Es el caso de Tato, que fue sancionado con una roja ante el Montañeros, y de Pablo, que acumuló ante el equipo gallego su quinta cartulina amarilla. En el bloque vigués, que llegará a Anduva tras vencer en Sestao, hay un único sancionado, el delantero Oriol Riera.