Haritz Mujika (i.) marcó el primer gol del partido y fue imparable para la zaga berciana.
Mirandés 1 - Ponferradina 1
Fue un partidazo, uno de esos que gustará recordar como el triunfo ante el Lugo. Y aunque el Club Deportivo Mirandés no pudo alzarse con los tres puntos frente a la SAD Ponferradina ayer por la tarde, por juego, por trabajo y por ocasiones, los de Julio Bañuelos sí se llevaron de Anduva el aplauso de los casi 4.000 espectadores que reconocieron la entrega de los suyos tras el empate frente al líder del Grupo I.
Con Royo como titular desde el arranque ocupando la banda derecha y con Tato de media punta, el Mirandés tuvo, aunque sin eficacia, la primera llegada del partido a los 10 segundos aunque fue la Ponferradina quien dispuso del primer saque de esquina y de una seria aproximación a la portería defendida por Iván Gómez, con Yuri. La intensidad invitaba al choque, y no falló. De ida y vuelta fue el partido, un encuentro para el que el bloque berciano apostó por su clásico 4-1-4-1 con De Paula buscando desestabilizar a la zaga.
Después de que los blanquiazules intentaran sorprender a Gómez con una falta botada por Jonathan Valle, los de Julio Bañuelos tuvieron la primera ocasión en la cabeza de Lozano a los 10 minutos. El central metió un testarazo, tras un pase de Iván Agustín, pero el esférico fue bien contenido por Macay. Pablo, primero, y Rodellar, después, también intentaron probar suerte desde media distancia pero el cuero se marchó alto. A los 14 Mujika tuvo otra clara pero el de Pasajes no consiguió enganchar bien un centro cruzado de Royo enviado desde la derecha, el propio vitoriano, muy participativo, tuvo su chance un minuto más tarde pero tampoco consiguió cambiar la suerte.
Un dominador. La presión del Mirandés desconcertó un poco a los blanquiazules, tanto que los rojillos volvieron a regalar otra ocasión, aún más clara y otra vez con Mujika como protagonista. El delantero recibió el balón y tras revolverse en el área sacó un derechazo que se marchó fuera del campo. Corría el minuto 18 y los rojillos dominaban las líneas leonesas, Cabero y Lozano se repartían la marca sobre De Paula aunque sobrevolaba la incógnita de saber si tantos goles perdonados podrían pasar factura más tarde.
La Ponferradina no mostró mucho en la primera media hora de juego ni en todo el partido. Ni Yuri , conseguía conectar con De Paula ni Victor Salas lograba asociarse con Vega. De hecho, los de Bañuelos maniataron al líder y no le dejaron espacios para moverse ni argumentos en el medio campo. Tras el paso por los vestuarios, Pablo tuvo su primera oportunidad al minuto 48 pero su tiro llegó sin fuerza a las manos de Macay. El líder contestó con un chut de Rubén Vega pero Garmendia le robó el balón. A los 57 minutos Garmendia se llevó como un gladiador el balón, cedió a Royo y éste, después de pugnar con el esférico con el lateral berciano Candela, le centró un pase perfecto a Mujika quien metió la cabeza para romper las mallas de Macay. Era el 1-0, resultado que Rodellar pudo sentenciar pero el poste le negó. Y Mientras Granero no le encontraba la vuelta sí lo hizo De Paula, quien empató el choque en la única jugada colectiva del líder al minuto 80.
El Mirandés supo salir de la presión y aguantar con fútbol un resultado que lo pone a seis puntos de amarrar la permanencia.