Pablo espera jugar ante el Osasuna B si es que prospera el recurso.
Tras dejar escapar dos puntos frente al Sestao River el domingo, la plantilla del Club Deportivo Mirandés regresó ayer lunes al trabajo para preparar la que será una semana clave en sus aspiraciones de acercarse a los 45 puntos que le garanticen la permanencia en el Grupo I de la Segunda B.
Tal vez la parada más complicada la tendrán los hombres de Julio Bañuelos el próximo sábado cuando deban jugar en Tajonar frente al Osasuna B sin Iván Agustín y sin Pablo Infante. Aunque en este último caso el club recurrirá la segunda cartulina amarilla enseñadas al delantero burgalés por una supuesta simulación que no fue y tras la cual fue expulsado.
Tras el choque en Navarra, el Mirandés recibirá al Lugo en el partido postergado por el temporal de nieve. El choque se jugará en Anduva el miércoles 17 de febrero, mientras que cuatro días más tarde la plantilla se desplazará a La Balastera donde jugará frente a un Palencia imparable y en puestos de play off.
El bloque navarro derrotó al Mirandés en Anduva 1-3 aunque lo que predomina en sus casilleros son empates (9 en la campaña). El filial osasunista perdió el domingo 3-2 ante la Leonesa después de tres empates seguidos ante el Athletic B, el Sestao y el Alavés.
Para el Mirandés, un equipo que se encuentra en el dique seco de puntos este 2010, las otras dos grandes pruebas de la semana serán precisamente ante dos rivales que no forman parte de su liga pese a que con ambos se han conseguido sendos empates en la primera vuelta. El Lugo llegará a Anduva con un registro inmejorable, 7 victorias fuera de casa y sumando más puntos como visitante en la temporadas de los que consiguió en toda la campaña pasada. Los gallegos han machacado a domicilio a sus rivales aunque antes de Miranda jugarán con el Pontevedra. El Palencia y sus números extraordinarios (10 triunfos, 11 empates y 2 derrotas) serán la última parada rojilla en su raid. Los terceros clasificados recibirán a los de Miranda en La Balastera.
GÓMEZ SE RETIRA ANTES. El portero Iván Gómez, quien arrastraba molestias por un golpe, se retiró antes de la primera sesión semanal pero solamente como una medida de precaución.