El técnico Julio Bañuelos destacó el trabajo de la zaga rojilla como uno de los mejores del año.
Julio Bañuelos fue claro al término del partido frente al Sestao River. «Fue un partido trabado y complicado de jugar porque ellos son fuertes y sabían lo que tenían que hacer», señaló, al tiempo que aseguró que «el mazazo del penalti fue una pena porque no pudimos ni aprovechar esa ocasión ni las otras que tuvimos. Y al final, en estos partidos lo que puede pasar es que los acabes perdiendo».
Los rojillos tuvieron a su disposición 12 tiros de esquina pero en ninguno de ellos lograron inquietar la portería rival porque «es complicado tener tantos córners y no sacar ninguno», señaló, al tiempo que confesó que cuando los choques se presentan así, el resultado puede acabar siendo adverso. «Tuve miedo de perder el partido», lanzó.
Las bajas
Para el choque frente al Osasuna B del próximo sábado, el Mirandés no contará ni con Pablo ni con Iván Agustín. Serán dos bajas que tendremos que superar», lamentó el entrenador.
El técnico reconoció que el partido «fue feo», aunque también aseguró que la zaga no pasó apuros. «Creo que en la faceta defensiva habrá sido el mejor partido que jugamos en todo el año», sostuvo, al tiempo que agregó que cuando el equipo estaba en esa dinámica positiva «este partido lo hubiésemos ganado pero hay que mentalizarnos de que los rivales que juegan en esta liga y en este grupo son iguales que tú o mejor que tú, y si en algún momento del partido te vienes abajo, es por eso, no nos engañemos», explicó.
Tras el choque, el equipo recibió algunos silbidos de la grada de Anduva, y en relación al tema Bañuelos expresó que «el público es soberano y siempre tiene la razón. Nuestra afición nos mantiene vivos y no tengo nada que decir en cuanto a eso», dijo, mientras aclaró: «Bañuelos socio, también quiere que el Mirandés gane», sintetizó.