Finalmente el equipo utilizó ayer los campos anexos de Anduva en lugar de la hierba artificial del polideportivo.
Dicen que la tercera es la vencida y en época de vacas flacas, esa máxima es casi una obsesión para el Club Deportivo Mirandés. Y es que los rojillos se medirán en el campo de Anduva por tercera vez en lo que va de 2010 buscando lo que todavía no tienen en su casillero en este comienzo de año: la victoria. El rival será el Sestao River, un conjunto duro, físico y rocoso que no vendrá a Miranda justamente a abrir la cancha sino todo lo contrario, apostará por replegarse, juntar bien las líneas y salir a la ‘pesca’ de alguna contra.
Claro está que el bloque vizcaíno tiene dos poderosas razones para presentar estas bazas. La primera es que necesita salir de la zona de descenso cuanto antes y la segunda, que hasta ahora su estrategia le ha dado muchas alegrías.
Los hombres de Julio Bañuelos no conocen la victoria en estas primeras seis semanas de 2010. Un registro negativo para los rojillos sólo comparable con el comienzo de año de la pasada campaña cuando el equipo estaba en Tercera aunque todo quedó olvidado tras el magnífico ascenso.
Un punto de doce posibles es lo que ha cosechado el Mirandés en esta segunda vuelta del Grupo I. El registro sumado a la necesidad de ganar y más en Anduva conforman una mezcla explosiva donde la presión es evidente.
El Sestao no es el coco del grupo ni mucho menos, pero se trata de un equipo que juega simple, a la estrategia, y que buscará presionar a los rojillos en todo el campo, sobre todo anular a su medular. Ex jugadores del club como el lateral Txejo o el extremo Eizaguirre conocen bien la hierba de Anduva y también la ansiedad de un equipo que necesita tirar para arriba.
Una baja y un regreso
El central Cabero será baja por haber llegado a su quinta amarilla, mientras que el extremo Tato regresa al equipo tras cumplir el domingo pasado su jornada de sanción. «Lo más importante es la victoria frente al Sestao, un equipo que necesita salir del fondo. Pero nosotros también tenemos necesidades pues tenemos que ganar para salir de la dinámica negativa», dice Tato. Aunque además de esa imperiosa necesidad de puntos, el estado del terreno de juego también jugará un papel preponderante. «Sólo pido es que el campo esté bien porque esa sería una ventaja para el equipo», expresa, al tiempo que asegura que frente al sestao, es el Mirandés el que debe llevar la iniciativa. «No podemos cometer ni un solo error y tenemos que estar atentos a la estrategia del rival, si lo hacemos podremos sacar el partido adelante».
El rival de hoy es un equipo aguerrido, bien físico y duro en la marca, por lo que para Tato, el Sestao «saldrá a esperarnos y aunque tal vez nos sorprenden y salen a presionarnos arriba. Pero creo que tal vez jueguen a robarnos el balón para salir a la contra», analiza.
El Mirandés pasó en el último mes de tener a tiro unos inesperados puestos de play off a descender a la undécima plaza de la clasificación y aunque este lugar pueda no hacerle tanta gracia a la marea roja, lo cierto es que está más acorde con los objetivos de la temporada. Por eso, para Tato el Sestao «trae más necesidad que nosotros porque debe salir de los puestos de descenso».
Con 24 puntos en la tabla, el Sestao River marcha en la décimo séptima plaza de la clasificación, marcó 17 goles (contra los 28 de los rojillos) pero encajó 24, uno menos que los de Julio Bañuelos que jugaron un partido menos.