juventud del círculo: Carranza, Nano, Ramón, Ercilla y Sergio Santos -equipo inicial-; Mitxel (ps), Alvar, José, Marco, Miguel, Javi y Fer.
hotel ciudad de burgos: Víctor Miguel, Fernando Pascual, Diego Encinar, Rodri Encinar y Edu Pérez -equipo inicial-; Goyo (ps), Borja Sendino, Moro, Raúl Barquín, Nacho Camarena, Diego Muñoz y Álvaro del Val.
árbitros
Verdejo García y Santiago Rivas, del Colegio Salmantino. Mostraron cartulinas amarillas a Rodri (min. 7), por el Hotel Ciudad de Burgos; y a Ramón (min. 24), por el Juventud.
goles
1-0: Min. 11: Marco; 2-0: Min. 13: Nano; 3-0: Min. 14: Nano; 4-0: Min. 14: Ramón; 4-1: Min. 16: Rodri (doble penalti); 4-2: Min. 17: Moro; 4-3: Min. 19: Rodri y 5-3: Min. 39: Sergio.incidenciasPartido correspondiente a la octava jornada de la Primera A, disputado en el Carlos Serna, que registró un lleno absoluto. Se guardó un minuto de silencia en memoria del hermano de Poli, fallecido el jueves. Los jugadores de ambos equipos lucieron brazalete negro. En el descanso, Suso hizo las delicias de pequeños y grandes.
Los dos entrenadores habían señalado que era un partidos más con solo tres puntos en juego, pero tanto en la pista como en la grada desde el primer minuto se comprobó que el duelo entre el Juventud del Círculo y el Hotel Ciudad de Burgos no era un choque cualquiera. Supuso el reencuentro de amigos y de seguidores y cristalizó el deseo superación.
Ganó el equipo que dio primero: el Juventud del Círculo. Los de Raúl Zamora disfrutaron de cuatro minutos escasos de enorme efectividad y lograron una gran ventaja (4-0), que al final fue determinante. Los de Taxio se esforzaron más en el ataque y estuvieron muy próximo al empate (4-3). En la segunda parte, se mantuvo el mismo juego con un Hotel Ciudad de Burgos dominando el balón y construyendo numerosas acciones ofensivas, que no llegaban a cuajar, frente a un Juventud del Círculo que se empleaba en defensa con bravura y basaba su ataque en el contragolpe. Fue una jugada culminada por Sergio la que sentenció el 5-3.
«No hay amigos en la pista», había sentenciado Taxio, pero la realidad es que las faltas eran inmediatamente disculpadas y en la pista se vieron numerosos choques de mano. Eran amigos y compañeros los que se enfrentaban y todos querían ganar. Al final, quien se llevó el premio fue el conjunto que tuvo más fortuna de cara a la portería contraria y el que supo mantener la calma ante las acometidas del rival, el Juventud.