Alicante 84 - Autocid Ford 57
El Autocid Ford Burgos salió vapuleado del Centro de Tecnificación de Alicante y terminó con su sueño de estar en la Final a cuatro después de haber forzado el tercer partido. El equipo burgalés aguantó durante los tres primeros cuartos, aunque siempre fue por debajo en el marcador, para venirse definitiva y estrepitosamente abajo en el último cuarto, en el que ya muy justo de fuerzas, tuvo que claudicar ante un Lucentum que fue superior.
El bloque burgalés sabía que tenía que jugar al máximo, como hizo en El Plantío, para poder superar a los alicantinos. Y aunque las circunstancias eran diferentes, su salida descentró al Lucentum desde que Peter Lorant hizo la primera canasta del partido. La canasta del húngaro fue engañosa y antesala de un parcial de 9-0 que dejó al Autocid por detrás (9-2) hasta el final, pese a que se rehizo gracias al acierto de Manu Gómez y a un juego más estable (14-10).
El Lucentum, que había empezado con nervios, revirtió la situación y conforme pasaron los minutos se asentó y tomó la iniciativa. El Autocid, pese a todo, fue capaz de encontrar el equilibrio y de jugar con más rapidez manteniéndose en desventajas de tres puntos. La entrada de Marco y Sinanovic otorgó más argumentos a los burgaleses, que incomodaron a un irregular Alicante.
En el segundo cuarto el Lucentum estuvo cómodo hasta el ecuador del segundo cuarto, con diez puntos de renta. Pero un triple de Diego García y las acciones de Lo Grippo permitían al Autocid sostenerse en el partido. El Autocid intentó poner las cosas difíciles a los alicantinos y por momentos consiguió que no tuviera buena selección de tiro, llegando al descanso con una desventaja de nueve (40-31), que le permitía mantener las esperanzas.
No pudo empezar, pese a todo, peor el tercer acto, con una salida fuerte del Lucentum que clavó un parcial de 10-0 que parecía marcar el punto de inflexión. Pérdidas de balón, lanzamientos fallidos y mala organización de equipo habían sido los factores que habían abocado al Autocid Ford a una situación contemplativa, desoyendo todas las consignas de Casadevall en el vestuario, que asistió atónito al descalabro de su equipo. Fue entonces el momento de la obligatoria reacción y, liderados por Diego García, el equipo logró un parcial de 0-7 que igualaba la contienda (50-38).
La reacción se quedó en agua de borrajas y un nuevo triple de Jorge García lanzaba la ventaja alicantina hasta los quince puntos de diferencia (58-43), que a esas alturas del partido, a cuatro minutos para el final del tercer cuarto, parecía insalvable. La nula aportación de Gruber y Lorant, así como el mal partido de Marco y Sanmartín lastraron a un Autocid que se quedó con muy pocos recursos frente a un rival con una enorme profundidad de banquillo.
Un triple de Sanmartín al inicio del último cuarto daba a entender que el Autocid seguía vivo, pero no fue más que un espejismo, puesto que el Autocid Ford acabó extenuado y en cuadro, diciendo adiós a la temporada.