La XXIV edición de la Vuelta Ciclista a Castilla y León contará este año con un cartel de lujo compuesto, entre otros, por los ganadores de los diez últimos Tour de Francia. De esta forma, 2009 será recordado en el mundo de la bicicleta como el año en el que, a pesar de la crisis, la Comunidad contará con los mejores corredores de los últimos años.
La Vuelta recorrerá, entre el 23 y el 27 de marzo, 645 kilómetros de las provincias de Palencia, León, Zamora y Valladolid en un total de cinco etapas que se seguirán por todo el mundo gracias a la participación del americano Lance Armstrong (siete veces ganador de la ronda francesa) y Alberto Contador (vencedor de Vuelta, Giro y Tour y ganador de las dos últimas ediciones de la ronda castellana y leonesa). Según reconoció el director de la Ronda, José Luis López Cerrón, el «morbo» generado por ser la primera carrera en la que ambos corredores del equipo Astana coinciden, «está logrando la acreditación de medios de comunicación de todo el mundo, por lo que será seguida en muchos lugares».
En el pelotón de la Vuelta, cuyos patrocinadores más relevantes son una vez más la Junta y Caja España, estarán presentes, además de Armstrong y Contador, el abulense Carlos Sastre, último ganador del Tour y recién nombrado Premio Castilla y León del Deporte, el ruso Denis Menchov, el gallego Óscar Pereiro (vencedor del Tour de 2006) y el norteamericano Levi Leipheimer, junto a los jóvenes ciclistas vallisoletanos profesionales, Ricardo Serrano (equipo Fuji Servetto) y Óscar Puyol (Ceruelo). En total serán 16 equipos con ocho corredores cada uno, procedentes de países como España, Holanda, Kazajstán, Estados Unidos, Francia, Suiza, Italia y Portugal.
Entre los equipos estará también el único representante de Castilla y León en el ciclismo profesional, el Burgos Monumental, cuyo director y máximo responsable, Julio Andrés izquierdo, estuvo ayer en la presentación.
A pesar de que en un primer momento la ronda no iba a ser retransmitida en directo, como el propio López Cerrón ha confirmado, la recién creada Castilla y León Televisión retransmitirá en directo cada final de etapa. Al respecto, la consejera de Cultura, María José Salgueiro, desveló que será la primera prueba deportiva retransmitida en directo por la nueva cadena autonómica.
La organización se compondrá de unas 200 personas entre montadores de meta, pancartas intermedias, señalización, dirección técnica, motos enlace, conductores, médicos, agentes de la Guardia Civil, azafatas, periodistas acreditados, entre otros, aunque López Cerrón avanzó que en los próximos días aumentará esta cifra.
Salgueiro, quien recordó la «apuesta» del Gobierno regional por el deporte y más concretamente por el ciclismo.
RECORRIDO. El evento, organizado por el Club Ciclista Cadalsa, se iniciará el 23 de marzo con una primera etapa que discurrirá entre las localidades palentinas de Paredes de Nava y Baltanás. Se trata de una etapa de 168 kilómetros por la comarca del Cerrato, cuyo peligro se encuentra en el fuerte viento que pueden soportar los corredores.
Continúa con una contrarreloj de 28 kilómetros con salida y llegada a la capital palentina, una etapa que según dijo López Cerrón «será larga para algunos pero perfecta para otros».
La tercera etapa llevará a los corredores de Sahagún a la Estación de Esquí de San Isidro (157 kilómetros). Este trayecto por la provincia de León será el primer contacto de los ciclistas con el terreno montañoso, ya que deberán ascender el Puerto de San Isidro, de segunda categoría, y con una subida media del 2,5 por ciento.
La penúltima partirá de la comarca del Páramo leonés, concretamente de Santa María del Páramo, para discurrir durante 145 kilómetros por la zona de La Cabrera hasta llegar al Alto de la Laguna de los Peces, de primera categoría y en plena Sanabria, aunque a falta de 59 kilómetros también subirán el Alto del Peñón. Ambos puertos son inéditos en la Vuelta a Castilla y León.
Por último, la quinta etapa saldrá de Benavente para, después de pasar por Toro y Tordesillas, finalizar esta XXIV edición en el Barrio de Parquesol de Valladolid, donde a los "sprinters" les espera el famoso repecho del último kilómetro que obligará a los ciclistas a esforzarse al máximo hasta el último metro de la ronda.