Pablo celebra el primer gol del Mirandés.
Santanyi 0 Mirandés 2
Santanyi: Triviño
Marín
Ateca
Gebara
Denis
Pablo (Rafa 82’)
I. Agutín
Núñez
Oussama
Moreno (Alberto 89’)
Joseba (Salcedo 63’)
Miandés 2: Linares
Adriá (Aitor 70’)
Pomar
Amate
Merino
David
Barbón
David
Óscar Torres (Mut 73’)
Rueda
Xino (Tomeu 85)
El arranque del Mirandés fue verdaderamente arrollador en el play off. El equipo destrozó las líneas defensivas del Santanyí y desnudó cada una de sus carencias. Pases milimétricos, tensión máxima y hambre de gloria fueron solo alguno de los calificativos para un equipo que se supo superior y que lo rubricó en el marcador. El resultado de 0-2 no le hace el honor a lo que verdaderamente se vivió en el terreno de juego, con un conjunto mirandesista que apeló al trabajo y a la experiencia.
Dos jugadas consecutivas en el primer minuto del partido y que llevaban el sello distintivo ‘rojillo’, fueron la apertura del telón del play off. Con un Iván Agustín pletórico desde el arranque, el Mirandés dominó por completo la hierba artificial de Santanyí.
Después de varios avisos, Pablo Infante estrenó el marcador tras una jugada individual que coronó con un remache poderoso, y que entró junto al poste izquierdo, desarmando a Linares. El Mirandés buscó siempre la portería rival a la que llegó ordenada y presionando en todas las líneas de juego. El rival no tuvo en el primer tiempo nigún argumento para contestar la ofensiva ‘rojilla’. De hecho, el Santanyí tiró por primera vez a puerta a las 22 minutos.
Sobre el epílogo de los primeros cuarenta y cinco minutos, dos intervenciones de Triviño contuvieron el aliento de los casi dos centenares de aficionados que viajaron a Mallorca. Primero, tras un remache de Amate, y después desviando al lateral un tiro de Rueda, el mejor jugador del equipo mallorquín en el primer tiempo. Conducidos por un Iván Agustín, figura indiscutida del partido, el Mirandés buscó hasta el último minuto ampliar diferencias.
El complemento
El guión se mantuvo en la segunda mitad: un equipo que ejercía presión constante, el Mirandés, y otro que se refugiaba, el Santanyí. En el complemento ocurrió de todo, desde un penalti clarísimo sobre Pablo que el colegiado cambió inexplicablemente por amarilla sobre el jugador, hasta un exquisito gol del ‘guante’ Gebara, pasando por una pequeña gresca tras una falta sin intención de Joseba.
El Mirandés se llevó el premio al esfuerzo, un 0-2 que ilusiona y el sabor dulce por haber conquistado la primera batalla. A soñar.