Alberto Schommer delante de su rtrato de de Andy Warhol
El prestigioso fotógrafo vitoriano Alberto Schommer manifestó ayer que «aunque practique, de momento, la fotografía convencional», cree «en la fotografía nueva y en todos los fantásticos medios técnicos que la mente humana está creando para ella».
Schommer realizó esta afirmación en un encuentro con periodistas en el Museo Bellas Artes de Bilbao, donde se presentó la primera gran retrospectiva que dedica en su historia al internacionalmente reconocido fotógrafo alavés, de quien exhibe más 100 obras creadas en 55 años de carrera profesional.
La muestra, abierta del 9 de febrero al 16 de mayo, está divida en tres apartados: Primera época, Paisajes y escenarios urbanos y Experimentación y puesta en escena, que recorren lo más importante de la obra de Schommer desde las primeras fotografías en su Vitoria natal en 1955 hasta la serie de Cascografías volumétricas, realizadas en el año 2008.
La exposición incluye también varios de sus célebres retratos a personalidades españolas e internacionales de la Cultura como los poetas Gabriel Celaya, Refael Alberti o José Hierro, pintores como Salvador Dalí o Andy Warhol, arquitectos como Eduardo Chillida, intelectuales como José Luis Aranguren y artistas como Antonio el bailarín.
Durante la presentación de la muestra, Schommer aprovechó para definirse como «una persona que desea hacer una obra para los demás, para que los demás queden satisfechos con ella».
«Fui pintor, medio arquitecto e hice películas y, al final, me di cuenta, gracias a Irving Penn (fotógrafo estadounidense de moda y retratos) de que yo tenía que ser fotógrafo», relató Schommer, a quien museos como el Georges Pompidu, de París, o el Reina Sofía de Madrid, han dedicado exhibiciones.
Schommer afirmó que en su campo profesional ha dado «todo lo que creía que podía dar» y sobre el momento que vive el mundo del arte considera que «hay una especie de pequeña desorientación de por dónde van a ir las líneas de los nuevos trabajos artísticos».
Tras asegurar que «la fotografía es el futuro del arte», Schommer reveló que «Alemania es donde los artistas están dando un do de pecho y sus fotógrafos son los que más están trabajando por buscar una forma o un medio que pueda diferenciarse de todo» lo que se ha hecho hasta ahora en esta modalidad creativa.
Sobre sus planes de futuro, el creador, comentó que le gustaría viajar a China para fotografiar al país asiático, un espacio en continua transformación y a Brasilia, la capital administrativa de Brasil, porque «es una cuidad donde se podrían estudiar factores urbanísticos y humanos muy interesantes».
Schommer declaró también su interés y preocupación por la situación del África negra, su arte y sus habitantes, continente que considera que se encuentra abandonado de todos y en manos de «dirigentes atroces».
«Me gustaría hacer algo sobre Mali, porque África merece la pena ser retratada», subrayó.
El comisario de la exposición, Alejandro Castellote, teórico de la fotografía y especialista en la obra de Schommer, destacó del autor vasco que, frente a otros que han «fotografiado la parte oscura del ser humano, Schommer siempre dirigió su mirada al lado positivo de la humanidad para hacer ese canto a la bondad del hombre que caracteriza toda su carrera».