El biólogo Carlos Sanz reclamó hoy a las administraciones públicas la puesta en marcha de más medidas de prevención y compensación para tratar de compatibilizar la protección del lobo y las actividades ganaderas, al tiempo que también reconoció la necesidad de establecer un control sobre el número de ejemplares de esta especie, que ha crecido notablemente en las últimas décadas.
Sanz realizó estas declaraciones en el marco del Encuentro del Día Forestal Mundial en Ponferrada (León) que, en esta sexta edición y bajo el título "El lobo: El guardián del bosque. Cultura, gestión y conservación", se centra en las propuestas de conservación y gestión del lobo ibérico en Castilla y León, así como las diferentes leyendas y la cultura popular vinculadas a este animal.
En opinión de Carlos Sanz, que colaboró con Félix Rodríguez de la Fuente, hay que compatibilizar la existencia del lobo con las actividades ganaderas porque es un animal que es competidor del hombre por intereses económicos vinculados a la ganadería pero "no es ningún riesgo para el 95% de la población restante".
En esta línea, apuntó a que las administraciones deben trabajar en materia de prevención, ayudando a los ganaderos a adoptar este tipo de medidas, así como en la compensación económica de los posibles daños que pueda ocasionar esta especie protegida. Esto no exime de mantener un control sobre la población de lobos, especialmente en aquellos lugares donde están censados un número elevado de ellos.
A este respecto, apuntó que el número de lobos en la península ibérica ha crecido notablemente en las últimas décadas después de estar al borde de la extinción –en los años 70 había apenas 400 lobos- convirtiéndose en la población más grande de toda Europa occidental. Actualmente oscila entre los 1.500 y los 2.000 ejemplares según la época del año –más elevada a finales de la primavera con el nacimiento de camadas y menor cuando llega el invierno por la caza y la elevada mortalidad que afecta a las crías-.
Más inofensivo que el hombre
En esta línea, Sanz defendió que el lobo es inofensivo y que es "absolutamente falso" que sea un "animal sanguinario, cruel, que mata por matar" porque, explicó, simplemente es un carnívoro que tiene que cazar para comer y subsistir. Así, puso a la Sierra de la Culebra (Zamora) como ejemplo de convivencia entre el lobo y el hombre, con unos daños mínimos sobre la ganadería .
"Un lobo sano jamás atacará a una persona en el campo y desde luego es más peligrosa cualquier persona que nos podamos encontrar que un lobo. Ataques de lobos a personas no hay ninguno documentado en este país desde hace treinta o cuarenta años", aseguró el biólogo.
Por otro lado, junto a los cuentos tradicionales de "Caperucita Roja", "Los Tres Cerditos" o "Los Siete Cabritillos" que presentan al lobo como un ser feroz, el periodista Toño Criado aludió a las leyendas y costumbres populares vinculadas a este animal en la comarca leonesa de El Bierzo como la creencia de que "si vas por el monte y te encuentras al lobo nunca debes llamarlo por su nombre sino zangarrián o chupacandiles porque te puede atacar".
Asimismo, Criado aludió a la anécdota que los dos lobos que participaron en gran parte de los documentales de "El hombre y la tierra" de Félix Rodríguez de la Fuente eran de El Bierzo. "Un día por la noche le llamaron a Félix Rodríguez de la Fuente porque habían encontrado dos lobeznos, vinieron a buscarlos y les llamaron Rómulo y Remo, les tuvieron que dar el biberón en el camino y Felix Rodríguez de la Fuente siempre les tuvo especial cariño y predilección", explicó.
Las charlas y conferencias sobre el lobo del Encuentro del Día Forestal Mundial se complementan con la proyección del audiovisual "La boca del lobo" y la exposición "Amigo lobo", con 150 fotografías del biólogo Carlos Sanz y otros objetos vinculados con la cultura tradicional asociada a este animal como esculturas, libros, carlancas, amuletos y reproducciones de piezas arqueológicas y etnológicas.