Los efectos del temporal siguen presentes en Castilla y León y no solo por los 116 pueblos aislados o los 14 puertos de montaña de la red regional que en la noche de ayer permanecían cerrados a causa de la nieve.
En la provincia de León no se podía circular por los San Glorio, Tarna, Fonte da Cova, Pandetrave, Pando, Monteviejo, Las Señales, San Isidro, Ventana, Aralla, Vegarada y Leitariegos, en León. Asimismo, se prohibió la circulación por la N-621 y la LE-315, a la altura de boca de Huérgano y Cármenes, respectivamente, por desprendimientos. También era preciso el uso de cadenas en cinco puertos: Pontón, San Isidro, Foncebadón, Somiedo y Cerredo, en la provincia de León.
El temporal tampoco dió tregua a 116 pueblos de las provincias de Burgos, Palencia y León, que suman más de 3.200 personas, y que amanecieron ayer incomunicados por carretera. Los vecinos, acostumbrados a situaciones de este tipo, intentan llevar una vida normal y las tertulias en el bar suplen, en ocasiones, las ganas de salir del pueblo.
En Palencia, los problemas se centraron en la frontera con Cantabria ya que el corte de la A-67, antigua N-611, entre Mataporquera y Reinosa, provocó por la mañana graves problemas circulatorios. Treinta y dos pequeños pueblos de la montaña palentina estuvieron ayer incomunicados, aunque a lo largo de la tarde se restablecieron las comunicaciones.
La normalidad llegó también al sector del transporte, que empezó el día con 1.146 camiones retenidos en distintas áreas de servicio de las provincias de Burgos, Segovia, Valladolid, Palencia y León para evitar nuevos problemas, más cuando en el País Vasco continuaba la prohibición de circular. Renfe también se vió obligada a suspender la circulación de sus trenes regionales entre León, Palencia y Burgos y la cornisa cantábrica, mientras que las grandes líneas circularon funcionaron con normalidad, excepto las que se dirigían a Bilbao.
rescate. La Guardia Civil de Segovia rescató ayer a ocho montañeros que se encontraban extraviados en la zona del puerto del Reventón de la localidad segoviana de La Granja. Una vez localizados en el paraje conocido como ‘Poyo Judío’, seis de los montañeros pudieron continuar viaje después de ser atendidos previamente en el centro de salud de La Granja, mientras que los otros dos fueron trasladados en ambulancia hasta el Hospital General de Segovia, ya que uno de ellos presentaba síntomas de congelación en el pie izquierdo y agotamiento extremo, mientras que el otro padecía hipotermia, agotamiento extremo y problemas de visión. Todos los excursionistas pertenecían a un grupo de montañeros del Centro Superior de Investigaciones Científicas (Cesic), que habían partido sobre las diez de la mañana del sábado desde la localidad madrileña de Rascafría en dos grupos, con un total de unas 50 personas. Los montañeros rescatados pertenecían al segundo grupo y tenían la intención de llegar hasta el Puerto de Navacerrada.
Por otro lado, una familia salió ilesa de un accidente, cuando su vehículo cayó por un terraplén en la pequeña localidad leonesa de Mora de Luna. El vehículo, al parecr, se salió de la calzada al tomar una curva y cayó unos veinte metros por un terraplén. Un vecino de Mora de Luna que estaba asomado en una ventana ve el accidente y rápidamente acude al lugar de los hechos con otros vecinos, después de llamar a la Guardia Civil. Estas personas sacaron del vehículo a un matrimonio joven y a un bebé que sufrieron algún rasguño y heridas leves.