Gracias a la ayuda del grupo de acción local Agalsa-Sierra de la Demanda, y la colaboración del Ayuntamiento de Fresneda de la Sierra, la villa del alto Tirón ha recuperado un buen número de elementos singulares de su pasado. Se trata de cinco chozas de pastores reconstruidas tras varios años de abandono y que, en otro tiempo, sirvieron como refugio y dormitorio de varios de los que se dedicaban al cuidado de ganado ovino, bovino y caprino.
El interés etnográfico de estas edificaciones suscitó la atención de la Asociación de Amigos de Fresneda, quien, tras solicitar la ayuda municipal y la comarcal de Agalsa, restauraron durante tres largos años de trabajo las antiquísimas chozas de Alticumbea, Campo Collado, Tres Aguas, Cerracubía y Majada Vicente.
El pasado sábado 3 de noviembre, varios vecinos de Fresneda, agrupados en una ruta inaugural, acompañaron a los últimos pastores que pernoctaron en ellas, Víctor González, José, Valentín y Celestino Hernando, en una jornada festiva. El día resaltó en todo momento el matiz reivindicativo de un modo de vida en vías de desaparición, que caracterizó la vida social y económica de muchas villas serranas de la provincia.