Las ocho viviendas de protección oficial proyectadas en la villa por la Junta de Castilla y León, a partir de una petición realizada en 2007 por el Ayuntamiento de Busto, no se podrán edificar dentro de la presente legislatura a pesar de que ésta era la previsión inicial. La principal causa del retraso está relacionada con el planeamiento urbanístico de la villa. Se da la circunstancia de que Busto, al no disponer de normas subsidiarias propias, se rige en materia de construcciones por las normas urbanísticas provinciales que no permiten las viviendas colectivas. Y precisamente, el proyecto de la Junta prevé dos portales con cuatro pisos cada uno.
El alcalde, Severino Hermosilla, explica que «por esta razón, y por otras más generales como ordenar el suelo y definir por primera vez un espacio para uso industrial, nos hemos decidido a elaborar normas subsidiarias propias». El expediente se encuentra en fase de tramitación. El avance ya está concluido y actualmente el Ayuntamiento se centra en la redacción de la documentación medioambiental que presentará a la Junta para obtener el visto bueno. «Después, se realizará la aprobación inicial, la exposición pública y la aprobación definitiva», señala el regidor.
En la última sesión plenaria celebrada en la localidad, se aprobó la cesión de los solares municipales sobre los que se construirán las viviendas a la empresa pública Provil S.A. que es la se encargará de acometer la nueva edificación. Este mismo trámite ya fue realizado hace un tiempo por el Consistorio pero en aquella ocasión se cedió los solares a la empresa pública Gigal, actualmente desaparecida. Las nuevas viviendas estarán ubicadas en la calle Alta. Su construcción se enmarca dentro de la política de fijación de población que se han marcado las autoridades locales.