José María Calleja se desplazará mañana a Briviesca para pronunciar la conferencia La televisión en nuestras vidas (Casa de Cultura, 19 horas). El conocido periodista revela que ha estado dos veces en el canto del Himno a Briviesca y que le «encantan» las almendras garrapiñadas que se fabrican aquí.
Cuéntenos cómo es la televisión de hoy en día...
El televisor se ha convertido en un elemento prácticamente imprescindible en la vida de mucha gente. Si alguien nos cuenta que no lo tiene, le miramos como si fuera raro o singular. Hoy, lo normal es que la gente hable de lo que se ve en televisión. Para muchas personas es el instrumento de ocio más utilizado y la forma de conectarse con lo que pasa en otras realidades. En la cara más perversa, la tele está moldeando la forma de vida de parte de la gente. Yo no sé si forma o deforma pero sí creo que, más que entretener, absorbe. Hay gente que se «chuta» la televisión. Y este uso abusivo tiene consecuencias perversas porque una parte de la programación es deleznable.
¿Qué le parecen fenómenos como el de Belén Esteban o el la concursante de Gran Hermano, Indhira, que logran hacer saltar los medidores de audiencias?
Es terrible. En la facultad, tratas de explicar a los alumnos que hay que estar preparados, tener afán por saber de las cosas y aquí se está premiando un modelo de zorrocotroco cuyo mérito es no hacer nada. La gente está viendo que la fórmula de vida es no hacer nada, ser chabacano y grosero y que con eso hay una cierta garantía de éxito. Es devastador, sobre todo para la gente joven que se está socializando viendo esos patrones de comportamiento. Hace años, el que triunfaba era porque iba a un concurso y sabía muchas cosas. Hoy triunfa el que no hace nada con intensidad manifiesta y cuanto más zafio, mejor.
Usted conoce de cerca la televisión. De verdad, ¿quien elige los contenidos: el espectador o los dirigentes de las cadenas?
Hay un cierto cinismo. Se dice que «es lo que quiere la gente» y resulta que series dignas como Cuéntame sí lo quiere la gente. Si al espectador le están dando basura, pues acaba haciendo poesía de la basura. Se puede dar calidad que no es sinónimo de aburrimiento.
¿Que opina del binomio televisión-internet?
Internet no va a matar a la televisión. La va a complementar. Ya lo está haciendo. Internet nos abre a todos un mundo de posibilidades enormes.