La carretera BU-710, que une Briviesca y Belorado, permanecerá cerrada hasta el 28 de este mes con motivo de las obras de acondicionamiento del firme que la Junta de Castilla y León está acometiendo en la vía. Los trabajos consisten en el refuerzo del trazado y se enmarcan dentro del plan de conservación de la red. La vía presentaba un estado muy deteriorado, una situación que desde hace meses viene despertando las quejas de los usuarios ya que el tránsito es peligroso debido al gran número de baches y socavones, lo que estaba obligando a los conductores a elegir rutas alternativas más largas entre Belorado y Briviesca.
José María Martínez, alcalde de Briviesca, afirmó ayer que «era muy necesaria la mejora del firme ya que el estado de la calzada, que comunica Burgos con La Rioja, era una auténtica vergüenza». La Administración regional tiene previsto acometer a más largo plazo una reforma integral de la carretera, que contempla su ensanchamiento, aunque se desconoce la fecha. Martínez, indicó que según sus informaciones «el proyecto de las obras está a punto de ser entregado a la Administración regional por parte de la empresa adjudicataria».
Aunque aún está por determinar, la vía podría contar con carriles de entre 3 y 3,5 metros y con arcenes de 1 metro. La decisión final se adoptará en función de las condiciones de planeamiento. La BU-710 posee una longitud de 21,6 kilómetros y tiene una intensidad media diaria de 255 vehículos, de los cuales el 92% son turismos y el 8% restante, vehículos pesados. La calzada permite conectar la N-I con la N-120. Los pueblos próximos a ella son Belorado, Carrias, Quintanaloranco y Bañuelos.
La mejora de la BU-710 aparece recogida en el Plan Regional de Carreteras 2008-2020, dentro del programa de Modernización. En toda la provincia, el plan prevé una inversión superior a 610 millones de euros para la modernización y conservación más de 1.869 kilómetros. En el apartado de nuevas variantes, La Bureba aparece con una actuación prevista en la localidad de Poza de la Sal.