La crisis económica sigue dejando huella en empresas de la capital burebana en forma de despidos y expedientes de regulación de empleo (ERE). Este mismo mes, Estampaciones Aguirre ha rescindido el contrato de 9 empleados y Pindurg, hizo lo mismo hace un mes con 7 trabajadores. Ambas firmas trabajan para el sector del automóvil y de los electrodomésticos. Fuentes de Pindurg aseguran que sus pedidos han descendido más de un 50%, lo que ha obligado a reducir la plantilla y a reorganizar los turnos de tal manera que los empleados de oficina, calidad y otros departamentos están trabajando en la cadena. Esta compañía no prevé, de momento, solicitar un ERE. La factoría, cuya actividad consiste en el pintado de piezas y que funciona desde hace 20 años, cuenta en la actualidad con una plantilla de 45 personas y ha llegado a tener hasta 90 en los años 2006 y 2007. Para afrontar la difícil situación económica, dirección y trabajadores han acordado suspender la producción los viernes.
Estampaciones Aguirre ha solicitado un ERE temporal para reducir la jornada durante varios meses. La medida afectará a la plantilla actual integrada por 30 personas y con ella se pretende hacer frente a la reducción de pedidos. La compañía se implantó en Briviesca hace 25 años donde se trasladó desde el País Vasco. Su plantilla máxima ha llegado a ser de 25 empleados. En el sector textil y según datos de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, el pasado mes de febrero la empresa Santos Miguel Confecciones presentó un ERE que afectaría a sus 10 trabajadores para pedir a la Autoridad Laboral que reduzca la jornada a la mitad, durante un año.
La situación no es nueva en la ciudad ya que el año comenzó con 33 despidos en Confecciones Cardenal y con 9 en Cerámica Llanos. Fuentes de ambas compañías señalan que tras adoptar dichas medidas la situación se ha normalizado y no prevén, de momento, presentar expedientes de regulación de empleo. José Ramón Temiño, presidente de la Cámara de Comercio, afirma que las industrias briviescanas vinculadas al sector de la construcción, el textil y el transporte están reduciendo su actividad debido a la crisis económica y agrega que, como consecuencia de ello, el comercio local también está acusando la situación. Temiño se muestra partidario de que las empresas realicen un esfuerzo y que opten por las reducciones de jornadas y los expedientes de regulación de empleo en lugar de despedir a sus trabajadores.
Los datos del empleo registrados en los últimos meses son muy negativos en la capital burebana, en lo que a demandantes se refiere. El mes de enero arrancó con 787 parados frente a los 448 contabilizados el mismo mes del año anterior, lo que supone un crecimiento del 75%. La industria y los servicios son los sectores más afectados.